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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La columnista inglesa Sophie Corcoran criticó duramente la falta de apoyo del mundo del fútbol hacia las futbolistas iraníes que desertaron tras negarse a cantar el himno nacional, enfrentándose así al régimen opresivo de Irán. Corcoran señaló que el silencio de las potencias futbolísticas como la Selección de Inglaterra femenina es vergonzoso, especialmente cuando se trata de defender derechos fundamentales en un contexto de severa opresión. La comunicadora cuestionó la doble moral del fútbol, que promueve la inclusión pero luego participa en eventos en países con leyes discriminatorias.

La columnista inglesa Sophie Corcoran, activa en medios ingleses como Daily Express o Daily Mail, entre otros, publicó este jueves una voraz opinión respecto a la situación de las futbolistas de Irán que desertaron tras la Copa de Asia al no cantar el himno de su país en uno de los duelos, motivo por el que fueron acusadas de “traidoras” en medio del conflicto en Medio Oriente.

Con el correr de los días, cinco jugadoras iraníes escaparon de su hotel y posteriormente, solicitaron asilo en Australia ante el temor por regresar a casa. La situación, que ha alcanzado notoriedad a nivel mundial, despierta la reacción de Corcoran y también su dura crítica.

“Los jugadores se arrodillan. Aparecen cordones arcoíris en las botas y las redes sociales se llenan de eslóganes sobre la igualdad, la justicia y la inclusión. Pero cuando un grupo de futbolistas femeninas se enfrenta a uno de los regímenes más brutales del planeta, el silencio del mundo del fútbol ha sido asombroso“, expuso.

“A diferencia de la mayoría de las campañas futbolísticas, no se trataba de un gesto coreografiado antes del saque inicial. Tampoco era una etiqueta de redes sociales diseñada por una empresa de relaciones públicas para que fuera tendencia durante unas horas. Era un auténtico acto de rebeldía que podría costarles su libertad, sus carreras y, en última instancia, incluso sus vidas. Y, sin embargo, el mundo del fútbol, tan ruidoso con cualquier otra causa bajo el sol, apenas ha dicho una palabra. Ese silencio se siente especialmente fuerte aquí en Inglaterra”, complementó.

“Los principios desaparecen silenciosamente”

No conforme con ello, Corcoran dio su ejemplo más claro: la postura de la Selección de Inglaterra femenina, potencia mundial y últimas campeonas de la Eurocopa.

“Nuestras Lionesses son celebradas como símbolos de valentía y empoderamiento. Se las elogia constantemente por defender a las mujeres e inspirar a la próxima generación. Sus logros han ayudado a transformar el fútbol femenino en este país. Pero cuando un grupo de compañeras futbolistas, también conocidas casualmente como las Lionesses, lo arriesgaron todo para plantar cara a un régimen opresivo, la selección inglesa no dijo nada. Deberían avergonzarse de sí mismas“, disparó.

Siendo aún más enfática, la comunicadora dijo: “Su silencio mientras otras jugadoras se enfrentan a una severa opresión es vergonzoso. Sus homólogas internacionales se enfrentan a la amenaza de castigos, encarcelamiento o cosas peores, y sin embargo no se ha escuchado ni una sola palabra de condena al régimen iraní“.

Del mismo modo, trasladó su inquietud hacia el fútbol masculino.

“Lucen con orgullo cordones con los colores del arcoíris para promover los derechos LGBT y publican mensajes sobre la inclusión en las redes sociales. Al momento siguiente, viajan alegremente a un Mundial en Qatar, donde la homosexualidad es ilegal y se castiga con hasta siete años de prisión”, aseveró.

Para Sophie Corcoran, “cuando el tema implica un riesgo o un inconveniente real, los principios desaparecen silenciosamente, tal y como estamos viendo ahora”.

“Gran parte del activismo futbolístico es cómodo. Está de moda. Llevar cordones arcoíris o posar junto a una pancarta contra el racismo es fácil; no conlleva ningún riesgo personal real. Plantarse ante un régimen bárbaro que asesina a decenas de miles de personas es otra cosa muy distinta. Ahí es cuando se acaba la señalización de la virtud. Ahí es cuando comienza el silencio”, lamentó.

En su cuenta de Twitter, posteriormente escribió: “En Estados Unidos y Reino Unido, las atletas femeninas siempre se quejan de la igualdad salarial, del exceso de partidos, etc. Pero las selecciones deportivas femeninas iraníes se enfrentan a la muerte por negarse a cantar una canción. ¿Por qué nuestras ‘feministas’ deportivas no dicen nada?“.