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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El recién asumido presidente José Antonio Kast protagonizó un curioso incidente con la piocha de Bernardo O'Higgins, la cual se desprendió dos veces de su vestimenta en apenas 24 horas. Este símbolo, parte de la banda presidencial, lleva consigo la creencia popular de una "maldición de la piocha" que augura problemas en el mandato presidencial si se cae. Aunque este mito no tiene sustento real, los episodios reavivaron la historia ligada a este emblemático objeto.

El recién asumido presidente José Antonio Kast tuvo un incidente con la famosa piocha de Bernardo O’Higgins, la que se desprendió de su vestimenta dos veces en apenas 24 horas.

Resulta que la histórica joya, una estrella de cinco puntas que forma parte de la banda presidencial, que representa el traspaso entre los jefes de Estado de Chile, está rodeada de un mito que dice que dejarla caer es un mal augurio para la continuidad del mandato.

Kast y la “maldición” de la piocha de O’Higgins

El primer episodio, captado en video, ocurrió en el Palacio de La Moneda, cuando José Antonio Kast firmaba sus primeros decretos: la insignia se soltó de la banda presidencial y cayó al suelo.

Horas más tarde, durante la Oración Ecuménica realizada en la Catedral de Santiago, la piocha volvió a desprenderse. En esa ocasión quedó atorada en una de las sillas del lugar y fue recogida por una funcionaria de Carabineros presente en la ceremonia.

Pero estos episodios no pasaron desapercibidos y rápidamente reavivaron en redes sociales un antiguo mito ligado a este símbolo del poder presidencial.

Según explicó a 24 horas el historiador Cristóbal García-Huidobro, la piocha de O’Higgins simboliza la continuidad del poder republicano. Sin embargo, con el tiempo surgió una creencia popular conocida como la “maldición de la piocha”.

¿Cuál es su “maldición”?

De acuerdo con el académico, el mito se remonta a la asunción de Arturo Alessandri en 1920. Ese día, la piocha habría quedado mal colocada y se cayó.

El propio mandatario interpretó el hecho como “un ominoso presagio”, lo que habría alimentado la idea de que a los presidentes a quienes se les cae la insignia no logran terminar su mandato.

Recordemos que el primer mandato de Arturo Alessandri Palma finalizó abruptamente tras el episodio conocido como el “Ruido de Sables”, exiliándose en Europa y dejando el poder en manos de militares.

No obstante, el historiador advierte que la creencia no tiene sustento real. Como ejemplo, recordó que a la expresidenta Michelle Bachelet también se le cayó la piocha al salir de un Te Deum, y aun así completó su periodo sin problemas.