Un ataque vinculado al tráfico de drogas, una agresión política y hasta lesiones auto-inferidas. Esas son algunas de la hipótesis en las que trabaja la Fiscalía ECOH (Equipos de Crimen Organizado y Homicidios ECOH) y la Policía de Investigaciones para dilucidar lo ocurrido al exconvencional de la Lista del Pueblo, Rodrigo Rojas Vade.
Según información recopilada por Bío Bío Investiga, si bien la causa está caratulada como secuestro con lesiones, lo cierto es que hasta ahora los investigadores trabajan para dar con el móvil de lo acaecido esta madrugada en la Ruta 78.
De acuerdo con los primeros antecedentes, Rojas Vade salió de su casa en el condominio San José de Pomaire este el miércoles, entre las 22:00 y las 22:30. Estaba solo en casa con su padre.
Quienes conocen de cerca la indagatoria cuentan que el viaje lo emprendió para comprar cigarros en una botillería de la ruta. Ese fue el último punto en el que fue visto antes de sufrir el ataque. Recién dos horas después, a eso de las 23:50, Rojas Vade apareció inconsciente. Según la fiscal ECOH Patricia Suazo, “habría participación claramente de terceros”.
—Estamos inicialmente viendo [la causa] como un secuestro —aseguró en una pauta de prensa esta madrugada.
Un charco de sangre
Fue la llamada de una testigo la que alertó a Carabineros. Se trata de una mujer que pasó dos veces por la Ruta 78. En la primera oportunidad, pasadas las 22:00 horas, advirtió un vehículo abandonado: estaba con las puertas cerradas, sin pestillo y los intermitentes encendidos. Pero fue la segunda vez que transitó por ahí, de vuelta por la misma ruta, cuando decidió llamar. Lo hizo porque esta vez, además del automóvil, un Citroën C3 azul, observó un cuerpo en un charco de sangre.
Carabineros llegó en menos de dos minutos. Estaban cerca. Lo primero que examinaron fue que el cuerpo estaba en el exterior, cerca del maletero. Presumieron que estaba muerto de un disparo en la cabeza porque la sangre provenía de allí. De una ceja principalmente.
En su antebrazo derecho, desde el codo hasta más o menos el hombro, decía en letras negras “VIVA KAST”. En el izquierdo, “NO + ZURDOS”. De ahí que se presuma un presunto móvil político.
Según cuentan fuentes cercanas a las diligencias, fueron marcados con un plumón negro.
—Eran letras muy grandes y las rayas fueron pasadas varias veces, una encima de otra. No fue algo a la ligera, sino que el plumón se pasó en más de una oportunidad —asegura una fuente consultada para este artículo.
El resto de su cuerpo también estaba golpeado, pero lo más grave, a simple vista, era en la cabeza. Carabineros avisó al Ministerio Público, desde donde asignaron la causa a la BIPE Antisecuestros de la PDI.
Hasta ese entonces, el agredido era un “NN”. Quienes estuvieron presente en las diligencias apuntan que recién cuando encontraron su billetera, con $2 mil pesos en su interior y sus documentos, supieron que era Rojas Vade. Y fue al levantarlo, que sintieron el olor a bencina.
—Hay varias hipótesis. No podemos identificar alguna —aclaró el subprefecto de la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales (BIPE) de la PDI, Hassel Barrientos, durante la madrugada.
Sin embargo, fuentes de esta Unidad de Investigación explican que entre esas hipótesis, está una más personal.
Sin trabajo
El técnico en Prevención Aeronáutico, ex integrante de la Convención Constitucional, fue una de las figuras que más resonaron entre 2019 y 2020. Se hizo conocido en las revueltas sociales, bajo la consigna de defender la salud como un derecho social. Su experiencia, un “sobreviviente del cáncer”, era su slogan.
Integró la Lista del Pueblo y obtuvo 19.379 votos. Pero tras un reportaje de La Tercera, Rojas Vade admitió que no tenía cáncer y renunció a la Convención Constitucional. El hecho se calificó como un “atentado a la fe pública”.
Desde entonces, y según pudo conocer Bío Bío Investiga, el exconstituyente se hundió en una situación emocional compleja. Se fue a vivir a Melipilla con sus papás y nadie más volvió a contratarlo en un trabajo.
Se dedicó a ser Uber o Cabify en el sector. No tenía dinero, pero podía trabajar manejando.
El problema fue que el año pasado viralizaron su foto en redes sociales. No sólo eso. También armaron una consigna: “Evade el Uber de Rojas Vade”.
Después de eso, se hundió más. Y la caída emocional llevó a un consumo problemático de drogas, según consta en declaraciones de cercanos contenidas en el expediente.
Por ello, fuentes ligadas a la investigación revelan que una de las hipótesis que sigue la fiscalía está relacionada a esto. A que quizás, Rojas Vade tenía alguna deuda o se juntó esa noche con un vendedor de drogas.
Estable y en observación
Lo que sí está prácticamente descartado es que lo sucedido a Rojas Vade haya sido un robo: al interior del vehículo estaba su celular y su billetera. A simple vista, no se robaron nada.
Por lo mismo, una de las pericias más importantes es analizar su celular y revisar su habitación. Por ello, la PDI ya activó diligencias en el condominio San José de Pomaire y en otros sectores aledaños.
Consultadas fuentes cercanas a la materia indicaron que tampoco pueden descartar otros escenarios, incluso el de una auto-agresión. Esto “dado su historial”, aseguran. De esta tesis, sin embargo, no existe indicio alguno hasta el cierre de esta edición.
Si bien durante la madrugada fue trasladado hasta el Hospital San Juan de Dios y le indujeron un coma por sus heridas de “extrema gravedad”, más tarde se confirmó que se encuentra estable y bajo observación.
De momento, no existen detenidos por esta causa.
Bío Bío Investiga intentó contactar a la familia del exconvencional, pero declinaron emitir declaraciones para este artículo.