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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La ministra del Interior, Carolina Tohá, abordó la situación de los migrantes empadronados y la posible regularización en Chile, aclarando que el empadronamiento no implica automáticamente la regularización, la cual se enfocará en las personas inscritas. En la entrega de 218 vehículos a Carabineros en el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, Tohá explicó que se evaluará la regularización de aquellos migrantes que voluntariamente dieron sus datos y tienen vínculos laborales o familiares en el país, separándolos de quienes no se empadronaron y se esconden, destacando la importancia de no estigmatizar a quienes buscan reconstruir su vida de manera honesta en Chile.

Este jueves, la ministra del Interior, Carolina Tohá, explicó la situación de los migrantes que se empadronaron y abordó una posible regularización en territorio nacional.

Lo anterior se dio en el marco de la entrega de 218 vehículos a Carabineros -incluyendo SUV 4X4 con calabozo, camionetas policiales y motos todoterreno- en el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez.

En la instancia, tal como ha dicho anteriormente, la secretaria de Estado aclaró que “el empadronamiento no implica regularización, pero cualquier regularización va a concentrarse solo en las personas empadronadas”.

Insistiendo en que “no va a haber procesos de regularización a personas que no estén empadronadas”.

“¿Qué se está pensando y todavía no se ha dispuesto? Que aquellas personas que dieron el paso de empadronarse, que se acercaron al Estado y dieron sus antecedentes, entregaron sus datos biométricos, y por lo tanto dijeron voluntariamente ‘estoy aquí y esta persona soy’, si tienen un trabajo en Chile, o tienen vínculos familiares en Chile, vamos a evaluar la posibilidad de regularizarlos y separar su realidad de la de otras personas que prefirieron esconderse y no se empadronaron”, explicó Tohá.

En ese caso, dijo, se trata de personas que “están en Chile viviendo de actividades que no son confesables y por eso decidieron no acercarse o no tienen ningún vínculo con Chile. Entrar y salen con agendas que no quieren revelar, por eso se esconden”.

“Nos parece importante separar esas dos condiciones y quienes están en Chile, honestamente y trabajando para rehacer su vida, no tratarlos como delincuentes y como una amenaza porque no lo son”, cerró la autoridad.