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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno propuso un reajuste al salario mínimo, aumentándolo de $539.000 a $553.553, equivalente a un 2,7% por sobre el sueldo actual. La medida surge tras negociaciones con la CUT y considera el aumento del costo de vida. Expertos apoyan la propuesta, argumentando que elevaciones excesivas podrían afectar la productividad y la informalidad laboral. La CUT expresó su descontento y no descarta movilizaciones.

El Gobierno presentó una nueva propuesta de reajuste al salario mínimo que elevaría el ingreso base de los trabajadores desde los actuales $539.000 hasta los $553.553. La cifra representa un aumento de $14.553, equivalente a un 2,7% por sobre el sueldo mínimo vigente.

La modificación surgió luego de las negociaciones entre el Ministerio del Trabajo, el Ministerio de Hacienda y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), en medio de un escenario económico marcado por el aumento del costo de la vida, la inflación y las presiones sobre el mercado laboral.

La batalla por el sueldo mínimo

En una primera instancia, el Ejecutivo había planteado un reajuste más acotado, que llevaba el salario mínimo a los $546.500. Sin embargo, tras las conversaciones desarrolladas en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputadas y Diputados, el Gobierno ingresó una nueva indicación aumentando el monto final del alza.

Desde el Ejecutivo explicaron que la propuesta busca evitar que los salarios pierdan capacidad de compra frente al incremento del Índice de Precios al Consumidor (IPC), además de mantener estabilidad en los ingresos de los trabajadores.

También señalaron que el reajuste considera otros factores económicos, como el estancamiento de la productividad laboral durante la última década y el riesgo de que un aumento demasiado elevado incentive la informalidad, especialmente en un contexto donde el desempleo se mantiene sobre el ocho por ciento.

El economista Carlos Schmidt aseguró que, considerando el actual panorama económico del país, esta alza sería la más favorable dentro del escenario actual:“Las alzas que se habían hecho antes eran bastante elevadas, mucho más allá del aumento de la productividad. Si la economía vuelve a crecer, si la ley de reconstrucción sale y eventualmente se empieza a generar más empleo, yo creo que ahí uno podría discutir unas alzas adicionales”.

“Dada la situación actual, yo creo que no sería bueno aumentarlo más allá”, sentenció el experto.

Por otro lado, desde la Central Unitaria de Trabajadores manifestaron su descontento con la propuesta del Ejecutivo. El vicepresidente de formación de la CUT, Luis Llaulén, advirtió que no se descartan futuras movilizaciones durante esta semana.

“Creemos que hay que avanzar en una política salarial que vaya dando cuenta de criterios de suficiencia”, agregó el dirigente.

Actualmente, el proyecto continúa su tramitación en la Comisión de Hacienda, instancia donde se analizará el impacto económico de la medida antes de avanzar en su discusión legislativa.