La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó y despachó a ley el bono de 500 mil pesos para la clase media para quienes que hayan visto pérdidas de al menos 30% en sus ingresos durante la pandemia, así como el proyecto que amplía el acceso al Ingreso Familiar de Emergencia 2.0.

Luego que se aprobaran ambas iniciativas, ahora sólo resta que sean promulgadas. De modo que se espera que entren en vigencia durante la próxima semana.

Tras terminar el último trámite legislativo, el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, explicó los pormenores del primer proyecto, asegurando que éste no es excluyente al retiro del 10% de los ahorros previsionales.

Respecto del primer proyecto, éste fue ingresado de forma paralela al retiro del 10% de los fondos de pensiones para que no fuera aprobado.

Es necesario destacar que la aprobación del bono viene acompañada del crédito blando, el cual puede ser solicitado si así lo requieren las personas. En este caso, el préstamo tiene una tasa de interés del 0% y se pueden entregar hasta 650 mil pesos por tres meses, lo que podría suplementar hasta un 70% de la pérdida de remuneraciones.

En cuanto al segundo, éste surgió tras la aparición de una gran cantidad de reclamos que apuntaban que en la ficha social aparecían mayores ingresos a los percibidos, por lo que quedaban fuera del Ingreso Familiar de Emergencia 2.0. Por ello, la iniciativa elimina el indicador socioeconómico y los requisitos de vulnerabilidad.

Bono para la clase media

A través de un comunicado, el Gobierno entregó detalles sobre cómo se entregará el bono de 500 mil pesos para la clase media, así como el crédito en caso que sea requerido.

En caso del primer beneficio, éste se trata de un aporte directo que se entregará una sola vez para todos los y las trabajadores que antes de la pandemia tenían ingresos formales brutos entre $400.000 y $1.500.000 mensuales y que han sufrido caídas en sus ingresos de al menos un 30%, producto de los efectos económicos.

A ello agregan que para pedir la transferencia, no hace falta contar con Registro Social de Hogares ni con una calificación socioeconómica.

A su vez, se indica que será válido para trabajadores dependientes (ocupados, cesantes y suspendidos), empresarios individuales o “por cuenta propia” y trabajadores que emiten boleta de honorarios, siempre y cuando han visto una merma en sus ingresos.

El beneficio también favorecerá, aunque con montos decrecientes, a funcionarios con ingresos entre $1,5 y $2 millones de mensuales, que igualmente hayan tenido caídas de ingresos de 30% o más.

El ministro Ignacio Briones aseguró que el servicio que se dispondrá para estos trámites calculará automáticamente la caída de remuneraciones, para evitar que los trabajadores deban hacerlo por cuenta propia.

“Tenemos los registros administrativos de cuáles son sus ingresos hoy día y cuáles eran ayer, y por lo tanto podemos evaluar esa caída”, afirmó el secretario de Estado.

Leonardo Rubilar | Agencia UNO
Leonardo Rubilar | Agencia UNO

Préstamo solidario

Por otro lado, en cuanto al crédito blando o Préstamo solidario con aporte estatal, éste tiene tasa de interés real igual a 0%, y podrá pedirse por tres meses hasta fines de 2020, con un monto mensual máximo de $650.000.

Se otorgará un año de gracia al préstamo solidario, por lo que las personas comenzarán a pagar en abril de 2022 y lo harán en un plazo de cuatro años, hasta 2025.

Finalmente, se menciona que el pago del préstamo será en función de los ingresos que tenga el trabajador y ningún pago anual podrá superar el 5% de sus ingresos anuales. De no lograr pagar todo el monto, el remanente total será condonado por parte del Estado.