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Así fue el primer desfile de moda kurda en Siria
Publicado por: Denisse Charpentier La información es de: Agence France-Presse
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Con un vestido irisado, Efin Hisu avanza por la pasarela al son de la m√ļsica en el primer desfile de moda kurda de Siria, un escaparate del renacimiento de estas prendas tradicionales.

Efin viste distintos tejidos combinados con elegancia: una larga t√ļnica color siena con mangas anchas que caen en punta sobre sus pu√Īos y se bambolean cuando mueve los brazos. Por encima chaqueta negra bordada con hilo de oro. La cabeza y los hombros van tapados con un velo negro, blanco y amarillo sujeto con una corona dorada.

Antes de 2011, este tipo de ropa tradicional sólo se vestía en el interior de las casas de las regiones kurdas de Siria, donde la minoría estaba sometida a restricciones, como la prohibición de hablar su idioma.

Con el comienzo de la revuelta contra el régimen de Bashar al Asad en marzo de 2011 se levantaron las restricciones. Y en 2012, Damasco retiró la mayoría de sus fuerzas de las regiones habitadas sobre todo por kurdos, en el norte.

Delil Souleiman | AFP
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La comunidad kurda, que representaba el 15% de la población siria antes de la guerra, aprovechó la ocasión para vivificar su lengua y su cultura.

“Es el primer desfile de este tipo”, se congratula Medea Ako, que participa en la organizaci√≥n del evento en la ciudad de Qamishli (nordeste).

“Nuestro objetivo es poner fin a la marginaci√≥n de las prendas kurdas y presentarlas a la sociedad y al mundo”, a√Īade la mujer de 25 a√Īos.

“Antes de la revoluci√≥n siria, ni siquiera pod√≠amos decir que √©ramos kurdos. Pero ahora la situaci√≥n es diferente, puedo ponerme mi ropa y hablar kurdo en nuestras calles y ciudades”, declara.

El desfile de moda coincidi√≥ con el d√≠a de la ropa kurda, que se celebra el 10 de marzo desde hace varios a√Īos en el vecino Kurdist√°n iraqu√≠.

‘Como una reina’

“Algunos creen que las prendas kurdas realzan la belleza. Yo me siento como una reina cuando me las pongo”, declara Medea.

En el desfile, auspiciado por un partido político local, participaron 15 mujeres y siete hombres. El broche final lo puso el traje de novia: un vestido rojo combinado con velo diáfano del mismo color y collar de oro.

Delil Souleiman | AFP
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Los espectadores recibieron a los modelos con aplausos, o grababan el desfile con sus teléfonos.

Al final del evento, Efin y otros modelos se pasearon por el barrio, sin quitarse la ropa tradicional.

“Estamos muy contentos con este d√≠a, con haber podido vestir nuestras prendas tradicionales kurdas y pasearnos por las calles de Qamishli para celebrar esta jornada delante de todo el mundo”, resumi√≥ Efin.

Tradicionalmente las mujeres se ponen un vestido de mangas puntiagudas, a veces sobre un pantal√≥n ancho, y un abrigo bordado. A√Īaden brazaletes, collares, piercings y cinturones dorados y plateados, todo ello a juego con las sombras de ojos y el pintalabios.

El atuendo masculino es más sencillo. Se compone de un pantalón bombacho sujeto con un cinturón colorido, y una banda enrollada en la cabeza.

Delil Souleiman | AFP
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Clientes en Europa

Antes era poco com√ļn ver prendas kurdas en las vitrinas de los comercios. Los sastres y las costureras trabajaban desde casa, lejos de la mirada de las autoridades.

Ahora la situaci√≥n es distinta. Cuentan con una fuerte demanda, sobre todo cuando se acercan las festividades del A√Īo Nuevo kurdo, Noruz, el 21 de marzo.

“Hay una subida de la demanda de ropa kurda desde la revoluci√≥n”, explica Sami Musa, un sastre de Qamishli.

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“Fabricamos quiz√° 100 por mes -dice- especialmente en primavera, mientras que antes (de la guerra) no hac√≠amos m√°s de 10”.

El precio de los vestidos oscila entre las 40.000 y las 80.000 libras sirias (80 a 160 dólares).

En el pasado “se fabricaban en secreto”, explica Raed Yusef, un sastre de 38 a√Īos, delante de su m√°quina de coser.

“Ahora tenemos clientes en Europa, a los que enviamos las prendas. Incluso hice recientemente un albornoz tradicional para una novia”, declara, orgulloso.

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