Internacional
Jueves 02 abril de 2020 | Publicado a las 19:00 · Actualizado a las 20:02
Covid-19 ya afecta a un millón de personas y pone a prueba el sistema económico mundial
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El Covid-19 ya afecta este jueves a más de un millón de personas, forzando al confinamiento de media humanidad y poniendo a prueba el sistema económico internacional.

Este virus, que fue detectado en diciembre en la ciudad china de Wuhan, ha matado hasta la fecha a más de 50.000 personas, ha colapsado los sistemas sanitarios de los países más desarrollados del planeta y ha paralizado aeropuertos, fábricas y comercios, sin que se vislumbre por ahora un final a la crisis.

Las restricciones, imprescindibles para salvar vidas, amenazan adem√°s a los m√°s vulnerables, a su acceso a la comida y los cuidados b√°sicos, advierte la ONU.

Estados Unidos, que teme caer en una depresi√≥n econ√≥mica como la que sufri√≥ hace casi 100 a√Īos, anunci√≥ que las demandas de subsidio de desempleo aumentaron en nada menos que 6,6 millones la semana pasada. Esa cifra se a√Īade a 3,3 millones de solicitudes la semana anterior.

En Espa√Īa, que ya bati√≥ la cifra de 10.000 muertos, el desempleo subi√≥ en 300.000 personas en marzo, una cifra hist√≥rica.

La principal agencia de respuesta a desastres en Estados Unidos ha solicitado al Pent√°gono 100.000 bolsas para cad√°veres, y en Francia la polic√≠a requis√≥ un almac√©n en el mercado central de alimentos de Par√≠s para depositar los ata√ļdes de los fallecidos, ante la falta de espacio.

En el cementerio de Sao Paulo, los entierros ya son “expr√©s”, y los velorios sin abrazos.

“Aqu√≠ enterramos unas 45 personas por d√≠a, pero en la √ļltima semana son de 12 a 15 m√°s. Es mucho peor de lo que vemos en las noticias, esto es grave”, dijo a la Agence France-Presse un sepulturero del cementerio, bajo anonimato.

Y Brasil no es un pa√≠s aun sometido al “tsunami” del COVID-19, la peor crisis planetaria desde la II Guerra Mundial, en palabras del secretario general de la ONU.

Humanos en confinamiento, mercados enfebrecidos

Seg√ļn el conteo de la AFP, a partir de datos oficiales, al menos 1.000.036 personas hab√≠an dado positivo al Covid-19 este jueves. De ese balance, 51.718 acabaron en deceso, en 188 pa√≠ses y territorios. Malaui se uni√≥ al listado de pa√≠ses afectados este jueves.

Corea del Norte volvi√≥ a insistir que no ha detectado ning√ļn caso, a pesar de que comparte frontera con China y Corea del Sur.

Más de 3.900 millones de personas, la mitad de la población mundial, ya ha sido invitada u obligada a quedarse en sus hogares para luchar contra la propagación de virus.

Europa tiene m√°s de la mitad de los infectados en todo el mundo.

Italia encabeza la lista de decesos, con casi 14.000 casos, seguida de Espa√Īa, que bati√≥ la barrera de 10.000 muertos, Estados Unidos, con m√°s de 5.600, Francia con m√°s de 5.300 y China continental con m√°s de 3.300.

Francia reveló este jueves que al menos 884 ancianos han muerto en centros geriátricos, y ese es solo un conteo parcial.

No hay vacuna para el coronavirus en estos momentos, y solo cabe confinarse, mantenerse a distancia de otros seres humanos y observar una higiene mínima, condiciones difíciles de cumplir en gran parte del planeta.

El coronavirus pone a prueba además la solidaridad entre los países.

Dirigentes regionales franceses acusaron a competidores estadounidenses de haber comprado, en met√°lico, mascarillas que estaban a punto de ser embarcadas en un aeropuerto chino rumbo a su pa√≠s. Washington calific√≥ como “completamente falsas” las acusaciones.

Y mientras los gobiernos discuten entre s√≠, los mercados siguen enfebrecidos, buscando se√Īales de optimismo donde sea.

Un tuit del presidente Donald Trump, advirtiendo de la posibilidad de un acuerdo de producci√≥n petrolera entre Rusia y Arabia Saudita, levant√≥ un 30% el precio del crudo. Pero Mosc√ļ pareci√≥ desmentirlo, y la confusi√≥n volvi√≥ a los mercados.

Polémicas y esperanzas

En medio de la zozobra, los cient√≠ficos buscan a marchas forzadas paliativos a la pandemia, o la manera de hacer tests de control fiables y r√°pidos, un arma clave para luchar contra el “enemigo invisible”.

En el mundo crece la esperanza, y también la polémica, sobre el uso de medicamentos contra la malaria, a falta de vacuna.

Uno de ellos es la hidroxicloroquina, un medicamento muy utilizado en √Āfrica desde hace d√©cadas, que Senegal utiliza, as√≠ como la cloroquina, para tratar a pacientes de Covid-19.

“Los resultados que tenemos parecen alentadores (…) y seguiremos en esa direcci√≥n”, indic√≥ Moussa Seydi, m√©dico responsable del tratamiento de la pandemia.

Otros científicos alertan que los estudios son muy parciales.

¬ŅDice la verdad China?

Oficialmente China, donde se originó la pandemia, registra en torno a los 81.000 infectados y 3.300 muertes, aunque medios oficiales en Estados Unidos discuten esas cifras.

Este jueves China anunció el confinamiento de una región con 600.000 habitantes después de la visita de una persona que dio positivo.

Vivir para contarlo

En el mundo del f√ļtbol, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, admiti√≥ este jueves que nadie podr√≠a determinar hoy cu√°ndo se podr√°n reanudar las competiciones, que pr√°cticamente cesaron en todo el planeta.

El Gran Premio de Francia de motociclismo también fue aplazado a una fecha por determinar.

Pero la ausencia de eventos deportivos en el mundo palidece en comparación con la dureza impuesta a los países más pobres del mundo, donde el confinamiento amenaza a comunidades enteras.

Los habitantes de los townships (barrios marginales) de Sud√°frica afirman que simplemente es imposible quedarse en casa. “No tenemos ba√Īos… no tenemos agua, por lo que hay que salir”, dice Irene Tsetse, de 55 a√Īos, que comparte una choza de un solo cuarto con su hijo.

En Espa√Īa, Javier Lara, de 29 a√Īos, vivi√≥ para contarlo a la AFP.

“Imag√≠nate una persona de 29 a√Īos, deportista, sin fumar, que pr√°cticamente no va al m√©dico, y te ves en la UCI [unidad de cuidados intensivos] con ox√≠geno, no puede entrar ning√ļn familiar a verte”, retrat√≥.

En la UCI le administraron lopinavir combinado con ritonavir, dos antirretrovirales utilizados contra el VIH que sirven para reducir la capacidad del virus de reproducirse y atacar el sistema inmunitario.

El tratamiento funcionó y 48 horas más tarde abandonó la unidad de cuidados intensivos.

Hace vida normal, pero extremando las precauciones, porque a su lado siguen su pareja y una ni√Īa de apenas unas cuantas semanas.

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