La Seremi de Salud advirtió un déficit de sitios para la basura en La Araucanía, calificando como
“necesario”
un nuevo relleno sanitario en Lautaro, pese a la oposición de la comunidad
El representante de la cartera en la región, José Bravo, explicó que actualmente en La Araucanía existe solo un relleno sanitario autorizado, ubicado en Collipulli, además de dos vertederos autorizados en Pucón y Freire, lo que deja a gran parte de las comunas con limitadas alternativas para eliminar sus residuos.
Consultado por el proyecto que busca instalar un nuevo relleno sanitario en la comuna de Lautaro, actualmente en proceso de evaluación ambiental y que ha generado un amplio rechazo por parte de la comunidad local, el seremi reconoció que se trata de una necesidad para la región, aunque señaló que la iniciativa debe ser revisada con rigurosidad antes de avanzar.
“Es normal que se opongan y también nosotros, muy responsablemente, tenemos que definir si es que, desde el punto de vista de la normativa legal, el relleno sanitario que va a ser puesto en los próximos días a votación en el Servicio de Evaluación Ambiental, tenemos que evidenciar si es que cumple la normativa legal o no lo cumple; situación que en estos momentos se está revisando por parte de la Seremi de Salud, que es uno de los más importantes actores en lo que significa el funcionamiento de esta enorme herramienta que es una necesidad, pero debe hacerse conforme a la norma”, explicó.
Cabe recordar que vecinos, comunidades mapuche y autoridades de Lautaro llegaron hasta las oficinas del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) para presentar sus observaciones y reparos al proyecto.
Esta oposición se suma al rechazo expresado por la comunidad frente a la iniciativa de una planta incineradora de residuos denominada WTE.
Según Bravo, de los cerca de 30 vertederos oficiales existentes en La Araucanía, 28 se encuentran en distintas etapas de cierre.
Finalmente, la autoridad explicó que estos procesos deben realizarse de manera coordinada, ya que cerrar un vertedero sin contar con un lugar alternativo para depositar los residuos podría generar un problema sanitario mayor.