Sergio Quiroz Manríquez es un funcionario clave de la Corte Suprema. En su cargo en la Unidad de Tablas de la máxima magistratura judicial del país, está abocado a controlar el orden de causas que ve el tribunal. También propone a ministros para que integren las salas.
Quiroz debió declarar en calidad de testigo ante el Ministerio Público el pasado 3 de junio en el marco de la causa Fundamenta. Lo hizo en dependencias de las Fiscalía Nacional por cerca de cuatro horas. En su alocución reveló presiones de parte de la exministra Ángela Vivanco para incluir en la Tercera Sala al hoy investigado exsupremo Diego Simpertigue. Todo, de cara a la tramitación de la causa, donde los abogados Mario Vargas y Eduardo Lagos —cercano a ambos jueces— participaban directamente.
Para conseguirlo —declaró el funcionario—, Vivanco habló mal de su par, la suprema María Soledad Melo:
—Me dice que ella tenía un problema personal con la señora Melo y que eso iba a provocar problemas si integraba y que, además, dijo que la señora Melo no tenía idea sobre Derecho Público. Esto lo recuerdo porque me pareció fuerte —se lee en el acta de la diligencia a la que accedió Bío Bío Investiga.
Reunión en el break
La historia va así: para 2022 el megaproyecto inmobiliario Eco Egaña estaba entrampado en trámites administrativos que terminaron en la Corte Suprema. Para destrabar la iniciativa, sus impulsores contrataron a Gabriel Silber, Eduardo Lagos y Mario Vargas. ¿El problema? Se investigan posibles hechos de corrupción, puesto que Lagos y Vargas eran cercanos a los ministros Vivanco y Simpertigue, quienes terminaron votando a favor de los desarrolladores. Simpertigue incluso se fue en un crucero con los abogados luego de dar su bendición durante la tramitación de la causa.
Quiroz explicó que este último ministro para ese entonces ni siquiera formaba parte de la Tercera Sala, encargada de analizar el entuerto entre vecinos, servicios ambientales y la inmobiliaria. Aseguró que fue la propia Vivanco quien lo presionó para incluir a Simpertigue.
—Según lo que recuerdo sobre esta integración, se comunicó el secretario de la señora Vivanco, quien me indica que la señora Vivanco tiene que hablar conmigo y que vaya a la sala de reuniones de la Tercera Sala en el horario del break.
“No tenía ni idea de Derecho Público”
El funcionario acudió a la cita. De acuerdo con su versión, Vivanco —presidenta de la Tercera en esa época— le advirtió que no quería tener ningún tipo de inconveniente con la integración. Así, le solicitó que la instancia estuviera conformada solo con ministros titulares.
—Me pregunta quiénes podrían ser esos ministros. Le indiqué que por orden de antigüedad correspondía a la ministra Melo y después le sigue el ministro Simpertigue.
La respuesta de Vivanco, según Quiroz, fue que ella tenía un problema personal con Melo y que “eso iba a provocar problemas”.
—Además —prosiguió el testigo— dijo que la señora Melo no tenía idea sobre Derecho Público. Esto lo recuerdo porque me pareció fuerte. No recuerdo las palabras precisas que usó, pero se refería a que no sabe, no conocía Derecho Público.
“No quedaba otra alternativa”
El funcionario declaró que él respondió a Vivanco que debía evaluar qué se podía hacer en esas circunstancias.
—En ese momento yo pensé que era un problema personal de ella, pero hoy en día, mirando hacia atrás, entiendo que ella quería que saliera de la lista la señora Melo e integrara la sala el señor Simpertigue. No me lo pidió expresamente, pero según lo que me dio a entender no quedaba otra alternativa más que esa.
—¿Pensó en algún momento indicar que eso no se podía hacer?
—Es complicado para uno que tiene la calidad de funcionario decirle que no a un ministro de la Corte Suprema o representarle que lo que estaba pidiendo no correspondía, especialmente a la Tercera Sala.
—¿Si doña Ángela Vivanco no lo hubiese llamado para pedirle que no integrara la señora Melo, conforme al orden establecido por el presidente de la Corte Suprema, debió haber sido la señora Melo quien integrara la sala?
—Sí.
“Vivanco me dijo que Matus era conflictivo”
Quiroz recordó otros pasajes del paso de Vivanco como presidenta de la Tercera Sala, quien estaba de subrogante del exministro Sergio Muñoz.
—En una oportunidad la señora Vivanco, presidiendo la Tercera Sala, me llamó a través de su secretario, para que concurra a la sala de reuniones de la Tercera Sala para hablar conmigo. Concurrí conforme a lo requerido y ella personalmente me instruyó que el señor Matus, quien en ese entonces se había cambiado desde la Tercera Sala a la Segunda Sala, no integrara la Tercera Sala cuando ella estuviese de Presidenta.
De acuerdo con el testigo, la magistrada le aseveró que Matus “provocaba problemas, ya que era conflictivo en lo personal con los ministros y tiene muchas inhabilidades, por tanto, eso alteraba el orden y funcionamiento normal de la sala”.
Quiroz también se acordó de una ocasión en la que Sergio Muñoz, mientras presidía la instancia, le hizo saber a través de su secretario que la abogada integrante Leonor Etcheberry “estaba vetada”, “por tanto, no podía integrar y por lo mismo, no se incluyó en la tercera Sala a partir de esa instrucción”.