Internacional
La dramática historia de una esclava sexual del Estado Islámico que logró escapar
Publicado por: Diego Vera
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Una de las prácticas del Estado Islámico que más repudio han causado a nivel mundial es el hecho de que rapten a las mujeres jóvenes de los lugares que controlan, convirtiendolas en esclavas sexuales a quienes pertenezcan a una minoría étnica.

El caso m√°s terrible ocurri√≥ con los yazid√≠es, un pueblo situado en los valles monta√Īosos al norte de Irak, zona que fue controlada por el Estado Isl√°mico en 2014 y que persigui√≥ de forma brutal a los miembros de esta etnia, que en el mundo se estiman son entre 800 mil a 1 mill√≥n de personas.

‚ÄúA los hombres y a las mujeres con m√°s edad los mataron y enterraron en una fosa com√ļn. A nosotras nos trasladaron en autobuses a Mosul y luego a la zona de Alepo bajo control del EI. All√≠ hab√≠an muchos hombres de distintos pa√≠ses‚ÄĚ, es el crudo testimonio de Lamiya Aji Bashar, quien fue secuestrada y transformada en esclava sexual.

La ganadora del premio S√°jarov de derechos humanos en 2016, cont√≥ su calvario a diario El Pa√≠s de Espa√Īa, donde relat√≥ que durante 20 meses tuvo 6 “due√Īos”, debido a que era vendida entre miembros del grupo yihadista.

Lamiya fue capturada en agosto de 2014, cuando una milicia del Estado Islámico tomó el control de la aldea donde vivía, en esa ocasión, un emir la presionó para que ella y su hermana se transformaran al islam, pero se negaron.

“Dije que no. Me agarr√≥ por el cuello y me levant√≥ del suelo. Mi hermana le implor√≥ que me soltara, le bes√≥ los pies hasta que lo hizo. Entonces grit√≥: ‚Äė¬°As√≠ que no se quieren convertir!‚Äô, y nos violaron a las dos‚ÄĚ, indic√≥.

Las mujeres de su aldea fueron separadas de los hombres y dejadas en un sitio, incluso hab√≠an ni√Īas de 8 a√Īos, donde los miembros del Estado Isl√°mico pod√≠an comprarlas.

‚ÄúLlegaban los miembros del ISIS y nos eleg√≠an: ‚Äėquiero esta‚Äô, ‚Äėyo esta‚Äô. En el tribunal de la shar√≠a (la ley isl√°mica) hab√≠a un papel en el que aparec√≠a mi foto y debajo mi precio. Cinco veces me compraron y una m√°s me regalaron a otro hombre‚ÄĚ, explica.

La mujer se√Īala que el trato de ellos siempre era despectivo hacia las mujeres, que incluso la obligaron a construir vestimenta de guerra, como un chaleco para atentados suicidas o subir bombas a autom√≥viles.

La joven intentó escapar de sus captores en reiteradas ocasiones, pero siempre era atrapada, hasta que en abril de 2016, unos contrabandistas pagados por su familia lograron sacarla de la vivienda donde estaba retenida.

Lamiya iba junto a otras dos esclavas, una ni√Īa de 8 a√Īos y una joven de 20, ambas murieron al cruzar un campo minado, ella result√≥ gravemente herida y las cicatrices quedaron marcadas en su rostro.

‚ÄúMe sent√≠a feliz de estar viva, aunque en mi cabeza estaba consternada, pensando en el sufrimiento del resto de mujeres y ni√Īos cautivos‚ÄĚ, expres√≥.

La joven ahora reside en Alemania y busca convertirse en profesora, pese a que su aldea natal ya fue liberada del control de los yihadistas, considera que no regresar√° en el corto plazo, pues el lugar est√° totalmente destruido.

Tendencias Ahora