Todo indica que Recep Tayyip Erdogan irá por un nuevo periodo presidencial en Turquía, usando una fórmula para saltarse el límite constitucional. Esto fue confirmado por uno de sus más altos asesores.
Recordar que Erdogan fue electo por primera vez como presidente turco en 2014, gobernando bajo un antiguo sistema político. Bajo la nueva modalidad, aprobada bajo otra nueva carta magna, el político obtuvo un segundo periodo de cinco años, siendo reelecto para un tercer mandato del mismo periodo.
Sin embargo, su estadía en el poder se había iniciado en 2003, cuando fue electo como primer ministro.
Ahora, según expone El Mundo, la idea sería adelantar las elecciones de mayo de 2028, en Turquía, para el mes de abril.
Aquella es una nueva facultad del congreso local, la cual faculta a legisladores a adelantar estos procesos si hay un respaldo de 360 representantes.
“Si 360 diputados respaldan la decisión de convocar nuevas elecciones, estas se celebrarán el 16 de abril de 2028”, detalló Mehmet Ucum, de los mayores asesores del presidente.
Sin embargo, el partido de Erdogan deberá hacer negociaciones intensas dentro de los próximos meses, ya que tiene que conseguir varias decenas de votos de parlamentarios.
“El AKP, partido islamoconservador de Erdogan en el poder, y su aliado nacionalista, el MHP, controlan 326 escaños en el Parlamento”, detalló el medio.
“Según los analistas, el jefe de Estado también podría contar con el apoyo de diputados de otros partidos o poner en marcha un proyecto de reforma constitucional”, añaden.
De acuerdo al medio DW, la oposición turca actualmente atraviesa por dificultades, las cuales se acentuaron con la condena a cárcel de Ekrem Imamoglu, alcalde de Estambul.
Para muchos, Imamoglu era considerado como el principal rival para Erdogan de cara a las elecciones de 2028, siendo parte del Partido Socialdemócrata de Turquía.
El político estará 20 meses en la cárcel por por los cargos de insultar (18 meses) y amenazar (dos meses) al fiscal, en uno de los procesos que tiene abierto.
A eso se suma que la Fiscalía lo acusa de delitos de corrupción, extorsión, soborno, lavado de dinero, espionaje y presunto apoyo al terrorismo.