Ya es sabido, el partido de extrema derecha de Alemania, Alternativa para Alemania (AfD), arrasó en las pasadas elecciones de Sajonia-Anhalt, considerado como uno de los estados más desfavorecidos de ese país. Mientras el conglomerado busca la fórmula para diseñar un gobierno local, analistas intentan explicar el fenómeno.
Lo anterior se debe a que AfD dio una paliza a la CDU y el Partido Socialdemócrata Alemán, obteniendo 39 escaños en el parlamento regional, por lo que sólo necesita obtener una alianza pequeña para sumar tres puestos e iniciar el mandato.
Claves del triunfo de Alternativa para Alemania en Sajonia-Anhalt
De acuerdo a France 24, Sajonia-Anhalt es uno de los estados que desde temprano ha mostrado cercanía con el proyecto del partido de Alice Weibel. Se trata de una región que fue parte de la extinta Alemania Democrática, predominantemente rural, y que sólo tiene dos ciudades por sobre los 100.000 habitantes: Magdeburgo y Halle.
“En este estado de la antigua Alemania Oriental comunista, la extrema derecha ha sabido capitalizar el sentimiento arraigado de muchos de sus habitantes de ser históricamente relegados por las élites políticas de la parte occidental desde la reunificación del país en 1990”, detallan.
Datos oficiales indican que el PIB per capita del estado ronda entre los 36.517 y 38.282 euros, lo cual está bajo la media nacional de Alemania (54.240 euros).
Por lo mismo, se trata de una región que no cuenta con grandes oportunidades laborales para jóvenes y profesionales, quienes muchas veces se ven obligados a emigrar hacia ciudades como Berlin y Munich.
De hecho, las cifras oficiales detallan que Sajonia-Anhalt tiene una cantidad menor de inmigrantes (9% de la población) en relación al promedio nacional, de 15%. Precisamente por ser una zona menos atractiva.
Según expone DW, esta situación llevó al AfD a efectuar una campaña sumamente efectiva en los últimos años, haciendo alusión a una mejora económica, mencionado con frecuencia el pasado tradicional del estado y manteniendo un acercamiento más profundo con la clase media.
“Actualmente, el partido parece estar logrando, además, generar una cercanía especial con amplios sectores de la población. En una encuesta de Infratest dimap, el 67 por ciento de los votantes consultados afirma que el partido ha entendido mejor que otros que la gente en Sajonia-Anhalt ya no se siente segura. Más de la mitad considera, además, que AfD está más cerca que otros partidos de las preocupaciones de los ciudadanos”, indica el citado medio.
“Además, muchas personas parecen no solo sentirse comprendidas por AfD, sino que también lo consideran el partido más capaz de resolver los problemas de ese estado federado. Ante la pregunta de qué partido ofrece actualmente las mejores respuestas a los desafíos del futuro, los jóvenes mencionaron con especial frecuencia a AfD. Pero también entre los votantes de mayor edad encabeza las respuestas a esta pregunta”, añaden.
De hecho, el pasado domingo el candidato de la fórmula de Alternativa para Alemania, Ulrich Siegmund, llegó a votar a bordo de un scooter azul Schwalbe de la marca Simson, uno de los íconos de la Alemania Democrática que perdura en el tiempo. El objetivo: volver a las raíces del estado.
Junto con eso, el político prometió “cerrar las brechas que nos separan” en Alemania entre este y oeste, y entre las diferentes ideologías. “Debemos volver a estar unidos. Es increíblemente importante. Y este día comienza aquí y ahora, el 6 de septiembre, en Sajonia-Anhalt”, sentenció después de haber sufragado.
Asimismo, también pareció relativizar los momentos oscuros en la historia alemana: “No podemos avergonzarnos siempre de nuestra historia. No tenemos ninguna culpa de ella”.
Sin embargo, tampoco hay que dejar de lado que este triunfo es una gran cachetada a los conglomerados tradicionales. De hecho, AfD, triplicó su votación en relación a lo que fueron las elecciones de 2021.
Según DW, muchos ciudadanos de Sajonia-Anhalt castigaron al Gobierno federal en estos comicios regionales: el 59 por ciento de los encuestados previamente afirmó que el Ejecutivo se lo merecía.
El descontento afectó sobre todo a la CDU, de centro derecha, que fueron los grandes perdedores en los comicios: el 58% de los consultados señaló que el partido del canciller era el que más enojo les provocaba.
Por eso no sorprende que la organización regional de la CDU haya recurrido muy poco a Friedrich Merz como apoyo en la campaña. Muchas personas están descontentas con su gestión y su popularidad se encuentra en mínimos históricos.
En un ranking sobre el grado de satisfacción con destacados políticos, Merz aparece muy rezagado respecto de los líderes de la AfD y de los socialdemócratas, estos últimos fuera del Gobierno.
En términos generales, Alternativa para Alemania aumentó claramente su apoyo en todos los grupos de población, sobre todo entre trabajadores y autónomos. Casi dos tercios de los empleados asalariados votaron por el conglomerado, al igual que más de la mitad de los autónomos.
Por último, un factor decisivo para el éxito electoral parece haber sido la capacidad de AfD para movilizar a muchas de las personas que en las elecciones anteriores no habían votado. De ningún otro sector obtuvo tantos votos adicionales. De este modo, el partido se benefició más que cualquier otro de la elevada participación electoral, que rozó el 78 por ciento.