Un atribulado Pedro Sánchez compareció este jueves ante el Congreso en España, en una sesión donde debía dar explicaciones por la gestión de su gobierno en Ceuta. La oposición, por su lado, cargó con varias frases en su contra.
Se esperaba que fuera una jornada de bastante tensión en el parlamento español, y lo fue. Seis horas en total, en las cuales el presidente habló por 80 minutos, entre su intervención inicial y las respuestas a parlamentarios.
Lo cierto es que Sánchez insistió en los lineamientos que ha trazado su gobierno en las últimas semanas: no hubo información que alertara el ingreso masivo, y no existe claridad sobre una intervención de Marruecos.
Lo anterior fue planteado pese a que, el miércoles, un informe policial estimó que funcionarios del país africano sí guiaron a inmigrantes antes que ingresaran a territorio Ceutí.
“Hemos examinado todos los informes, todos los mensajes, notas verbales de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, también de nuestro Centro Nacional de Inteligencia, que se remitieron tanto a las autoridades políticas como también a la delegación del Gobierno de la ciudad autónoma de Ceuta durante aquellos días”, indicó el premier ante el Congreso.
“Y puedo asegurarles que ninguno iba más allá de la descripción de los datos o del aviso rutinario. Y que ninguno, por cierto, previó ni la escala ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo”, agregó.
Quien subió más el tono durante la sesión fue el líder de la oposición española, Alberto Núñez Feijóo, quien incluso acusó al mandatario de tener miedo frente a Marruecos.
De hecho, el representante del Partido Popular acusó a Sánchez y el PSOE de desacreditar los informes policiales y de agencias de inteligencia en torno a la crisis antes expuesta. Justamente, este jueves se publicaron dos que aseguraban que “existían señales preocupantes en torno a Marruecos”.
“¿Qué había en su teléfono? ¿Por qué tiene miedo a Marruecos? ¿Qué sabe Marruecos de usted?, qué teme que le afecte personalmente. ¡Ningún miedo personal puede situarse sobre el interés nacional!. España no puede tener un presidente bajo chantaje”, indicó.
“Yo no tengo ningún chantaje cruzado. Usted sí. Están ustedes secuestrados por los chantajes cruzados. Está sobre la mesa un posible acto de guerra híbrida”, añadió Feijóo.
Sobre el final, insistió en que el gobierno llame a elecciones: “Si esa es la verdad, dimita por incompetente; y si es falso, dimita por cómplice. Si quiere seguir de vacaciones, convoque elecciones, pero un presidente no tiene derecho a ausentarse de sus obligaciones, y menos en una crisis de Estado”.
Ante esto, Sánchez se limitó a decir que sólo actuaría en contra de Marruecos en caso que existieran pruebas de ingerencia.
“Si existieran pruebas de la participación de Rabat, actuaríamos en consecuencia. Este Gobierno no tiene miedo a enfrentarse a otros poderes extranjeros. Pero vamos a trabajar cargados de hechos probados. Otros nos llevaron a una guerra con pruebas falsas”, aseveró.
Por ahora, el presidente español aseguró que los reyes de ese país, Felipe VI y Letizia, podrían tener un viaje hasta el enclave, cuestión que podría generar un nuevo lío diplomático con Marruecos.
Vale señalar que la ciudad actualmente atraviesa una crisis social e incluso sanitaria, a raíz de que cerca de 10.000 inmigrantes se mantuvieron en las últimas tres semanas en la zona, muchos sin acceso a servicios y viviendo con recursos nulos.
Esto trajo consigo diversas protestas en las principales ciudades de España, en contra de la gestión del gobierno, que ha experimentado una baja sostenida de popularidad en las encuestas, la cual ha sido capitalizada por la oposición.