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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La guerra en Ucrania ha superado en duración a la Primera Guerra Mundial, con más de cuatro años de conflicto y similitudes en batallas en tierra y desgaste entre los ejércitos. A pesar de esto, la diferencia en bajas es significativa, con la PGM dejando entre 15 y 22 millones de muertes y el conflicto actual podría superar las 200.000. Ambos enfrentamientos tuvieron objetivos similares de rápida rendición que fracasaron, convirtiéndose en guerras de desgaste. La introducción de nuevas formas de ataque, como drones, ha transformado el campo de batalla, con las trincheras volviendo a ser clave. En cuanto a la situación actual, los combates se mantienen en un punto muerto, con Ucrania recuperando territorios y negociaciones estancadas. Rusia ha intensificado sus ataques hacia la población civil, mientras que Ucrania ha optado por dañar infraestructuras en territorio ruso.

La guerra en Ucrania alcanzó este jueves una duración de cuatro años, tres meses y 14 días, por lo que ya supera lo que fue la primera guerra mundial, desarrollada entre 1914 y 1919, también en Europa.

Los conflictos tienen bastantes similitudes, con batallas en tierra e instancias de mucho desgaste entre los dos ejércitos. Sin embargo, existe una amplia diferencia entre las bajas: la PGM dejó entre 15 y 22 millones de muertes, mientras que el conflicto actual podría superar los 500.000.

De acuerdo a The New York Times, los objetivos ambos enfrentamientos también fueron similares. Hace más de 100 años Alemania buscó llegar hasta París (Francia) en un lapso de pocas semanas, para terminar rápido con las operaciones. En 2022, Moscú buscó lo propio con su vecino: lograr la rendición rápida por medio de un ataque fulminante hacia Kiev. En los dos casos, los fines fallaron.

Por lo mismo, y tal como se mencionaba al inicio, todo se convirtió en una guerra de desgaste en medio de un amplio campo de batalla, la actual claramente con mayor tecnología y sin tantos enfrentamientos cara a cara, pero sí con la lógica de los avances propios de Verdún, replicables ahora a Donbás.

“Las escenas de las trincheras del este de Ucrania se parecían mucho a las del norte de Francia un siglo antes”, expuso el medio estadounidense.

“Los soldados ucranianos y rusos a menudo estaban separados por solo unos cientos de metros, a veces lo suficientemente cerca como para verse. Los asaltos comenzaban con descargas de artillería para inmovilizar al oponente, seguidas de la toma de las trincheras enemigas por parte de escuadrones de infantería”, añadieron.

Lo cierto es que las dos instancias incluso tienen similitudes en cuanto a la introducción de nuevas formas de ataque. Hacia comienzos del siglo XX fueron los aviones y los tanques, mientras que ahora gran parte de las ofensivas se concentran en drones.

Lo anterior ha hecho que las trincheras vuelvan a ser claves para la sobrevivencia de los soldados, ahora ocultándose de la presencia de los aparatos no tripulados.

“En muchos aspectos, esta guerra en Ucrania es la que más se parece a la Primera Guerra Mundial”, indicó el historiador militar francés Michel Goya a NYT.

¿En qué está la guerra de Ucrania?

El presente del conflicto ruso – ucraniano indica que los combates siguen en un punto muerto, con Ucrania recuperando algunos territorios, y las negociaciones prácticamente cortadas.

De hecho, hace algunos días el presidente ruso, Vladimir Putin, descartó un alto al fuego, asegurando que las conversaciones podían avanzar al mismo tiempo que se desarrollaran las acciones militares.

Para tener una idea, las negociaciones para poner fin a la primera guerra mundial iniciaron en 1918, con las primeras propuestas del presidente de Estados Unidos de la época, Woodrow Wilson. Desde ese entonces pasaron casi dos años, hasta llegar al Tratado de Versalles, el cual fue sumamente cuestionado por Alemania, el perdedor.

Ahora, parece que la historia se repetirá.

Los acercamientos más estrechos que tuvieron Rusia con Ucrania fueron a comienzos de 2026, donde incluso existieron propuestas con puntos de paz, mediadas por Donald Trump, mandatario de EEUU.

Sin embargo, esto fue cuestionado por la Unión Europea, que a su vez exigía estar dentro de las tratativas. De esa forma, el diálogo se fue congelando hasta que EEUU inició sus ofensivas en Venezuela e Irán, dejando a los ‘exsoviéticos’ en un segundo y tercer plano.

En lo que respecta al campo de batalla, todo indica que las hostilidades viraron hacia una fase similar al ‘Blitz’ (II guerra mundial) por parte de Rusia, con severos ataques hacia las ciudades y la población civil dentro de Ucrania.

Por su lado, el lado ucraniano ha optado por dañar las infraestructuras energéticas y petroleras en territorio ruso, lanzando cargas con drones contra las principales ciudades, como Moscú o San Petersburgo.

Sin ir más lejos, un reporte del medio DW detalló que la sociedad rusa ya ve la guerra con una especie de resignación.

Según el periodista Alexei Tupitsyn, la guerra se ha integrado poco a poco en la vida cotidiana y se ha convertido en una fuente de ingresos para numerosas familias.

Cuando comenzó la movilización, Tupitsyn y otros colegas crearon grupos de chat para soldados y sus esposas. Al principio, predominaban el miedo y el deseo de traer de vuelta a los familiares movilizados. Con el tiempo, sin embargo, los pagos asociados al servicio militar se transformaron en una fuente de ingresos estable.

“Las esposas de los soldados movilizados pertenecen hoy, en cierto modo, a la clase media”, afirma Tupitsyn. Muchas familias han podido saldar deudas y adquirir bienes que antes estaban fuera de su alcance.