La senadora Fabiola Campillai, y la también presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara Alta, se refirió al caso de Bernarda Vera, quien durante décadas figuró como detenida desaparecida y fue encontrada con vida en Argentina. Al respecto, afirmó que este hecho “nos debería alegrar como país”, pero que no opaca el dolor que permanece en miles de familias.
Cabe recordar que, más de 50 años después de haber sido incorporada al listado oficial de detenidos desaparecidos de la dictadura, un examen de ADN confirmó que la mujer localizada en Argentina corresponde a Bernarda Rosalba Vera Contardo.
Frente a ello, la parlamentaria señaló que “Bernarda está viva. Después de 53 años pensando que habría sido fusilada, eso nos debería alegrar como país”. No obstante, enfatizó que esa noticia “no borra el dolor de las más de mil familias que todavía no tienen respuesta”.
“Hace no mucho se supo el caso de un joven de 16 años, Luis Pinto Soto, que por error nunca fue inscrito e incluido en la lista de detenidos desaparecidos, y hace no mucho fue reconocido como tal. Dos casos de más de mil. Eso no cuestiona el registro de detenidos desaparecidos, confirma que todavía falta la verdad”, argumentó.
En esa línea, aseguró que este caso tampoco debilita la confianza en las investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos.
“Al contrario, demuestra que el trabajo serio y junto con las familias funciona. Y por eso, más que nunca es necesario que siga funcionando y con más recursos el Plan Nacional de Búsqueda”, añadió.
La historia de Bernarda Vera
El nombre de Bernarda Vera fue incorporado al Informe Rettig y al registro oficial de personas detenidas desaparecidas.
Según esos antecedentes, habría sido detenida el 10 de octubre de 1973 en Trafún y posteriormente ejecutada junto a otros prisioneros en el puente sobre el río Toltén.
Las pericias genéticas realizadas recientemente confirmaron que la mujer hallada en Argentina corresponde a ella.
El caso ha abierto bastantes cuestionamientos, tanto en ámbitos judiciales, críticas al Plan Nacional de Búsqueda e incluso acusaciones de que se trata de una “falsa detenida desaparecida”.