VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El ministro de Exteriores de Kenia, Musalia Mudavani, informó que Nairobi y Moscú acordaron detener el reclutamiento de keniatas para combatir en la guerra de Ucrania iniciada por Putin. Se estableció que no podrán alistarse en operaciones especiales y se brindará asistencia consular a quienes la necesiten. Mudavani resaltó que la asociación entre países no debe basarse en estas operaciones, recordando la larga alianza entre Kenia y Rusia. Por su parte, Lavrov aseguró que los keniatas se unieron voluntariamente y no se requiere su repatriación al finalizar los contratos, mientras ambos ministros coincidieron en que este tema no debe dominar la relación bilateral.

El ministro de Exteriores de Kenia, Musalia Mudavani, anunció este lunes que Nairobi y Moscú acordaron poner fin al reclutamiento de ciudadanos keniatas para combatir en la guerra de Ucrania, iniciada por el presidente ruso Vladimir Putin el 24 de febrero de 2022.

“Hemos acordado (junto con Rusia) que los keniatas no serán reclutados a través del Ministerio de Defensa. Ya no podrán alistarse en las operaciones especiales (en alusión a la guerra de Ucrania)”, señaló durante una rueda de prensa tras mantener una reunión con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, en Moscú.

Mudavani añadió que se llevarán a cabo los servicios consulares pertinentes “para que los keniatas que puedan necesitar asistencia o visitas en hospitales puedan recibirlas a través de los canales diplomáticos adecuados”.

“Como resultado de las preocupaciones expresadas por familias keniatas en Nairobi, creemos que hemos encontrado un punto en común para que no haya más alistamientos”, mencionó, agregando además que Kenia no busca, “bajo ningún concepto”, que la asociación entre ambos países se base únicamente en este tipo de operaciones.

En este sentido, recordó que “Kenia y Rusia mantienen una alianza desde hace más de 60 años”.

“Casi inmediatamente después de nuestra independencia, Rusia fue uno de los primeros países en reconocerla”, indicó Mudavadi.

Por su parte, Lavrov dijo ante las preocupaciones de Nairobi que todos los keniatas que firmaron contratos para participar en la guerra de Ucrania “lo hicieron voluntariamente” y de acuerdo a la legislación rusa, puesto que una vez finalizados, “no se requiere la repatriación” de estos ciudadanos extranjeros.

“Simplemente se convierten en personas sin contrato y pueden decidir sus acciones como deseen. Además, incluso durante la vigencia del contrato, el ciudadano keniata, o de cualquier otro país, puede suspender su participación por diversos motivos”, manifestó.

Asimismo, el titular de Exteriores ruso ha coincidido con su homólogo keniata en que esta cuestión “no debería dominar las relaciones ruso-kenianas”, que “cuentan con una larga historia de lucha conjunta por la justicia”.

El objetivo de la visita era “dialogar directamente con las autoridades rusas y prevenir riesgos derivados de prácticas de reclutamiento engañosas o falsas promesas de empleo”, enfatizó.

Los servicios de Inteligencia de Kenia creen que más de 1.000 ciudadanos viajaron a Rusia bajo la promesa de obtener contratos bien remunerados, si bien luego eran reclutados en las filas del Ejército ruso.