Internacional
Domingo 17 marzo de 2019 | Publicado a las 13:00 · Actualizado a las 13:38
Chalecos amarillos: el reflejo de una crisis política y social en Francia
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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¬ŅSon los “chalecos amarillos” indicadores de una profunda crisis social? Universitarios y empresas de sondeos analizan este movimiento social in√©dito, que sacude Francia desde hace cuatro meses, para comprenderlo y darle sentido m√°s all√° de las noticias y los estereotipos.

Los investigadores, atra√≠dos por el alcance de la movilizaci√≥n desde el 17 de noviembre, analizaron r√°pidamente este movimiento apol√≠tico, nacido en las redes sociales, en contra de la pol√≠tica fiscal y social del presidente Emmanuel Macron. Los manifestantes tomaron de nuevo las calles este s√°bado, en el 18¬ļ s√°bado de protestas en todo el pa√≠s.

“Este movimiento pod√≠a parecer monol√≠tico en un principio pero cuando se analiza con datos, se observa que hay una gran diversidad de perfiles”,
se√Īal√≥ Camille Bedock, encargada de investigaci√≥n en sociolog√≠a en el centro de investigaci√≥n CNRS.

Sus primeros resultados, fruto de casi 800 cuestionarios a manifestantes, fueron corroborados por un estudio del Observatorio Sociedad y Consumo (ObSoCo) realizado a finales de enero a una amplia muestra de 4.000 personas representativa de la población.

Si bien hay una mayor representaci√≥n de hombres, de clases sociales modestas (empleados, obreros, peque√Īos comerciantes) y cualificados intermedios, todos insisten en lo mismo: “No hay un perfil est√°ndar”.

“En realidad es una copia de la poblaci√≥n francesa, ligeramente desplazada”, explica Philippe Moati, profesor de econom√≠a en la Universidad Paris-Diderot y confudador del ObSoCo.

Agence France-Presse
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“Punta del iceberg”

Aunque la movilización en la calle se erosionó con el paso de las semanas, el eco de las reivindicaciones resuena ligeramente entre la población.

En el estudio del ObSoCo, el 49% de los franceses se califica como “chalecos amarillos” o dice haber participado en el movimiento. Y el 11%, sin ser “chalecos amarillos”, se declara de acuerdo con ellos. “Esto es un 60% de la poblaci√≥n que est√°, en diferentes niveles, en este movimiento”, se√Īala Philippe Moati, para quien la movilizaci√≥n es “la punta afilada de un iceberg m√°s profundo”.

El Instituto Franc√©s de Opini√≥n P√ļblica (IFOP) revelaba que “incluso si el movimiento cuenta con apoyos diversos, la Francia de los ‘chalecos amarillos’ es ante todo la de la expansi√≥n urbana”. “El epicentro de este movimiento se sit√ļa entre la poblaci√≥n activa poco cualificada que reside en la gran zona perif√©rica”, precisaba.

Estos estudios revelan tambi√©n una despolitizaci√≥n ampliamente extendida: el 43% de los “chalecos amarillos” declararon al ObSoCo no sentirse identificados con el espectro pol√≠tico franc√©s.

Entre la multitud de reivindicaciones, la causa del poder adquisitivo es central, normalmente relacionada con un deseo de justicia social y fiscal.

El aumento del poder adquisitivo, la bajada de los sueldos de los pol√≠ticos y altos funcionarios, la reducci√≥n de las tasas al carburante, el aumento del salario m√≠nimo y el reestablecimiento del impuesto sobre la fortuna, se colocan en cabeza de las reivindicaciones, seg√ļn el ObSoCo.

“Divisi√≥n social”

Adem√°s de la desconfianza hacia las instituciones pol√≠ticas, econ√≥micas y medi√°ticas, los “chalecos amarillos” se muestran adem√°s pesimistas sobre las generaciones futuras, dudan de los beneficios del crecimiento econ√≥mico y temen la globalizaci√≥n.

Para Christian Laval, profesor em√©rito de sociolog√≠a en la Universidad de Par√≠s-Nanterre, “este movimiento evidencia un crecimiento de la divisi√≥n social”. “Volvemos a una idea en la que hay entre un 20-25% de gente que vive sin muchas dificultades y un 70% que sufre el aumento del recorte de gastos, la precariedad”, consider√≥.

Los “chalecos amarillos” son, como el resto de la poblaci√≥n, grandes consumidores, se√Īal√≥ Philippe Moati, y destac√≥ “la universalizaci√≥n de las normas de consumo”, activas desde hace varios a√Īos.

Iphone, viajes, ropa de marca… “Todo el mundo aspira a lo mismo pero estos est√°ndares son accesibles a los m√°s acomodados y mucho m√°s dif√≠ciles de lograr para los m√°s modestos”, indic√≥.

Seg√ļn √©l, “el mal es m√°s profundo que lo que expresan directamente los ‘chalecos amarillos’, este movimiento es sintom√°tico de una crisis de la modernidad occidental, de una sociedad de hiperconsumo”.

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