Este miércoles puede vivirse una jornada bastante tensa en Estados Unidos, ya que la Corte Suprema analizará los argumentos en torno a un plan emblemático de la segunda administración de Donald Trump: restringir la ciudadanía por nacimiento.
Esta opción está contenida en la Constitución de aquella nación, a partir de la Enmienda número 14 del año 1868, que indica que toda persona nacida en ese territorio tiene derecho a la ciudadanía, independiente si sus padres están de forma temporal y definitiva.
La restricción de la ciudadanía fue un decreto que Trump firmó en su primer día de mandato, bajo la idea de que “los bebés nacidos en el lugar no tienen derecho automático a la ciudadanía si sus padres están indocumentados o por poco tiempo”.
Lo cierto es que la orden ejecutiva no ha entrado en vigor, debido a que jueces federales la bloquearon a los pocos días, en varios estados.
Por lo mismo, Trump busca este miércoles obtener una vía legal más sólida para su implementación a través de la Suprema Corte, también instando a desbloquear los dictámenes federales.
Aquel tribunal está compuesto por nueve jueces, de los cuales 3 fueron nombrados por George W Bush, 3 por Donald Trump (primer mandato), 2 por Barack Obama y uno por Joe Biden. Esto hace suponer una mayoría conservadora.
El actual mandatario asistirá al pleno del máximo tribunal para observar las exposiciones, en lo que es considerado como algo histórico.
No obstante, en la previa ya se mostró algo hostil hacia los jueces de Estados Unidos y su criterio, indicando: “El mundo se está enriqueciendo vendiendo ciudadanías a nuestro país, mientras que, al mismo tiempo, se ríe de lo ESTÚPIDO en que se ha convertido nuestro sistema judicial estadounidense (¡ARANCELES!). ‘¡Los jueces y magistrados ineptos no hacen a un gran país!”.
“La ciudadanía por derecho de nacimiento no trata sobre las personas adineradas de China —y del resto del mundo— que desean que sus hijos —y cientos de miles más— se conviertan, MEDIANTE PAGO, en ciudadanos de los Estados Unidos de América de una manera absurda. ¡Se trata de los HIJOS DE ESCLAVOS!”, añadió.
Enmienda 14, la figura legal que Trump busca reinterpretar
De acuerdo a The New York Times, aquel fue un cambio constitucional de Estados Unidos dado después de la Guerra Civil, para garantizar que los antiguos esclavos y sus hijos pudieran obtener la ciudadanía, algo a lo que constantemente hace referencia Trump.
Uno de los casos que se tomó como antecedente fue el de Dred Scott vs Sandford, en donde un esclavo afroamericano (Scott) demandó a su dueño debido a que trabajaba para él en un estado donde la esclavitud estaba prohibida.
En ese entonces, la Corte Suprema negó su petición, debido a que ni él ni su familia poseían la ciudadanía estadounidense, por lo que no podían alegar el determinación de quedar en libertad.
Según El País, el caso fue uno de los detonantes del conflicto civil norteamericano. Finalmente, la 13° Enmienda abolió la esclavitud, mientras que la 14° estableció la ciudadanía por nacimiento en dicho territorio.
En los tiempos actuales, el Departamento de Justicia sostiene que se ha hecho una lectura “errada” de aquella parte de la carta fundamental, para conceder la ciudadanía a “hijos de migrantes indocumentados”.
“El propósito de la Ciudadanía por Derecho de Nacimiento no era que las personas de vacaciones se convirtieran en Ciudadanos permanentes de los Estados Unidos de América, y trajeran a sus familias con ellos, ¡todo el tiempo riéndose de lo ‘TONTOS’ que somos!”, indicó Trump hace algunos meses.
Para Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, una determinación de la Suprema Corte en favor de Trump podría poner en cuestionamiento la nacionalidad de hasta 1.2 millones de niños nacidos en el país norteamericano, quienes podrían transformarse en apátridas.
“Acabar con la ciudadanía por derecho de nacimiento trastocaría la ley y la vida de cientos de miles de familias, al negar la ciudadanía a personas del único país que han considerado su hogar; personas que quedarían permanentemente en una subclase de niños nacidos en Estados Unidos a quienes se les niegan sus derechos como estadounidenses”, detallaron en un comunicado.
Según El País, se espera que el máximo tribunal sólo escuche argumentos durante la jornada de este miércoles, mientras que su determinación sería tomada dentro de unos meses.
“La orden ejecutiva de Trump causaría grandes problemas en todo el país si se permite que entre en vigor. Los abogados que impugnan la orden sostienen que se les negará la ciudadanía a cientos de miles de niños y niñas en los Estados Unidos, y se creará entonces una nueva subclase de personas que carecen de la totalidad de derechos y protecciones que han gozado los ciudadanos por mucho tiempo”, detalló la ONG norteamericana Brennan Center for Justice.