Hace más de dos años, los chilenos-venezolanos Natalia y Guillermo Améstica fueron condenados a 25 años de prisión en Venezuela por el asesinato del rapero Canserbero en 2015. Desde entonces, su familia —que sostiene su inocencia— ha iniciado gestiones en Chile para conseguir apoyo del Gobierno, acusando un proceso judicial irregular y confesiones obtenidas bajo coacción. El viernes recién pasado se realizó el trámite más reciente: el padre de ambos, Guillermo, sostuvo una reunión en Cancillería.
De acuerdo con información recabada por Bío Bío Investiga, la cita fue llevada a cabo en las oficinas del Ministerio de Relaciones Exteriores. ¿El objetivo? Exponer el caso ante la nueva administración del presidente José Antonio Kast y solicitar gestiones para resguardar a los hermanos, actualmente recluidos en la República Bolivariana.
Natalia Améstica alcanzó notoriedad en diciembre de 2023, tras la difusión de un video en el que confesó el crimen. En el mismo, la mujer aseguró haber apuñalado al artista en reiteradas ocasiones, después de atacar a su pareja, Carlos Molnar, quien también falleció.
Tras matar a ambos, según dijo en esa primera oportunidad, afirmó que llamó a su hermano Guillermo, quien acudió al lugar junto a tres funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) para alterar la escena y hacer parecer que se trataba de un asesinato-suicidio, tesis que sostuvo la fiscalía hasta ese año.
Sin embargo, hoy la familia insiste en que dichos registros fueron obtenidos bajo presión por parte de las autoridades venezolanas.
TRÁMITES PREVIOS
De ahí en más, ella, junto a su hermano, fue apuntada por la justicia llanera como una de las principales sospechosas del asesinato de Tirone González (Canserbero). Es así como el 2 de febrero de 2024 ambos fueron condenados a 25 años de prisión por los delitos de homicidio calificado con alevosía, simulación de hecho punible, falsa atestación y obstrucción a la administración de justicia.
En conversación con esta Unidad de Investigación, una de las hermanas que ha llevado activamente las gestiones en Chile y Venezuela, Bárbara Améstica, califica el procedimiento de ser “extremadamente irregular”.
“Mis hermanos son acusados en diciembre y en menos de tres meses son sentenciados. Esto es el hecho más irregular, porque en menos de tres meses nadie puede ser sentenciado, salvo que ocurran cosas viciadas allí, como justamente lo fue. No se les dio el derecho a la defensa, el consulado no pudo hacer absolutamente nada y no pudimos evitar una sentencia condenatoria”, esgrime.
Antes de conocerse esta sentencia, la familia ya había realizado diligencias ante autoridades chilenas. Con dicha resolución, estas se intensificaron. Entre ellas, destacan reuniones con las comisiones de Derechos Humanos del Senado y de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.
Además, durante este proceso —según señalaron a este medio— solicitaron una reunión con el expresidente Gabriel Boric, sin obtener respuesta. Con el cambio de administración, retomaron gestiones para impulsar avances en el caso.
LA NUEVA DILIGENCIA
La familia sostiene que el caso podría constituir una vulneración de derechos humanos en Venezuela. Según sus declaraciones —a las que accedió Bío Bío—, podrían existir indicios de presiones, coerción o malos tratos durante los interrogatorios que llevaron a las confesiones difundidas por las autoridades venezolanas.
“Estuvieron dos años y tres meses en un mismo sitio sin condiciones óptimas, es decir, no había luz natural, no salían de sus celdas ni tampoco tenían aire puro. Estaban prácticamente enterrados en una zona, algo asolutamente contrario a lo que ellos necesitaban. Las visitas además eran muy restringidas.”, expresa su hermana.
“Hace una semana los trasladaron. A Guillermo lo trasladan a la cárcel de Yare III y Natalia fue enviada a una cárcel de mujeres, ubicada en los Teques, cerca de Caracas.” agrega.
Paralelamente, también plantean que la detención de los hermanos Améstica tendría una dimensión política. Según su interpretación, la situación habría sido utilizada por las autoridades venezolanas como un proceso emblemático para mostrar resultados judiciales en un caso de alto impacto mediático, lo que —según sostienen— habría afectado las garantías básicas de un juicio justo.
Bajo este contexto, Guillermo Améstica, fue recibido este viernes en las dependencias de Cancillería. En la cita participaron, además del padre de los condenados, la embajadora de Chile ante la Organización Mundial del Comercio, Marta Bonet (OMC); el asesor de gabinete Santiago Schmidt; Abel Venegas y el nuevo representante de la División de Derechos Humanos de Cancillería, Felipe Kripeos.
De acuerdo con lo señalado por la familia a esta Unidad de Investigación, la instancia no resultó fructífera para sus pretensiones: las autoridades realizaron algunas consultas para interiorizarse en el caso y señalaron que cualquier gestión se concretará una vez que se retomen las relaciones bilaterales con Venezuela.
“Yo creo que hay que conversar primero y luego retomar las relaciones, es al revés. Pero bueno, aquí la urgencia la tenemos nosotros, la familia. Definitivamente, la Cancillería no tiene la emergencia. Nunca la ha tenido”, sostiene, Bárbara Amestica.
Esta Unidad de Investigación se contactó con el Ministerio de Relaciones Exteriores. Respecto de la solicitud de la familia Améstica, desde el ente gubernamental se limitaron a señalar que brindarán apoyo a través de su división consular.