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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En medio de la densa atmósfera que rodea a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y las críticas a Claudio “Chiqui” Tapia, Rodrigo De Paul, campeón del mundo, rompió el silencio para separar claramente a los futbolistas de la política. De Paul afirmó que los jugadores no se mezclan en asuntos políticos y prefieren ser juzgados por su desempeño en la cancha.

El clima que rodea a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) es cada vez más espeso. En medio de cuestionamientos a la gestión de Claudio “Chiqui” Tapia y el rechazo social que generan las recientes denuncias en su contra, Rodrigo De Paul rompió el silencio.

El volante campeón del mundo fue contundente al marcar una línea divisoria entre los jugadores y las decisiones de los despachos. Ante las versiones que intentan vincular al plantel con el presente político del fútbol argentino. De Paul fue categórico: “No hacemos política”.

El mediocampista buscó desligar por completo a los futbolistas del escándalo y el repudio que rodea a la figura de Tapia, quien enfrenta causas por presunto fraude.

“Que quede claro que nosotros somos jugadores de fútbol. No entendemos de esos lugares. Quienes tienen que hacer política son los políticos; a nosotros nos gusta que nos juzguen por lo que hacemos dentro de una cancha“, aseveró el volante.

Más allá del conflicto institucional en la AFA, Rodrigo De Paul aprovechó para reflexionar sobre el contexto actual del país. El jugador expresó su “enojo” al ver una sociedad que, en lugar de buscar puntos de encuentro, “se destruye”.

“Esa es la línea que bajan los referentes. Venimos a defender al país como sabemos hacerlo, que es jugando al fútbol“, concluyó De Paul, sentando una postura que parece enfriar la relación con la cúpula de la calle Viamonte.

Esta declaración no es menor, ya que llega en un momento donde el plantel se siente afectado por ser catalogado, en ocasiones, como partícipe o cómplice de las polémicas que envuelven al ente regulador del fútbol local.