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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En Minneapolis, agentes del ICE asesinaron a tiros a Alex Jeffrey Pretti, un enfermero de 37 años, mientras lo sometían en el suelo, desmintiendo la versión oficial de que portaba un arma y atacó a los agentes. Videos muestran a Pretti con las manos visibles, grabando con un teléfono antes de los disparos. La víctima había participado en protestas previas contra la violencia policial.

La tensión escaló en Minneapolis, la ciudad más poblada del Estado estadounidense de Minnesota, luego que agentes de la policía migratoria (ICE) mataran con cerca de diez tiros a un hombre mientras le sometían contra el suelo, lo que fue captado por varios videos.

Pese a que la versión inicial del Departamento de Seguridad Nacional (DNS), encargado de las operaciones migratorias, indicara que la víctima portaba un arma semiautomática y cargadores, y que la propia secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, asegurara que la víctima “atacó a los agentes” con “la intención de causar daño” y que estaba “blandiendo” el arma, motivo por el cual habrían intentado desarmarle.

Los registros contradicen directamente esta versión.

La víctima fue identificada como Alex Jeffrey Pretti, un enfermero de 37 años que trabajaba en la unidad de cuidados intensivos (UCI) de un hospital de veteranos, según revelaron familiares y conocidos a medios locales. Nacido en el estado de Illinois, estudió enfermería en la Universidad de Minnesota y se tituló en esa carrera hace pocos años, en 2021.

Poco antes de ser asesinado, fue visto increpando a los agentes de la policía migratoria mientras éstos conducían un operativo para capturar, según la versión oficial, a un extranjero con antecedentes. En los videos, se ve a Pretti con una mano sujetando un teléfono con el que grababa mientras que su otra mano estaba vacía, antes de que uno de los agentes le alejara a empujones.

Si bien es cierto que portaba un arma, para la cual contaba con su permiso y registro al día, no se le ve intentar desenfundarla. De hecho, se le evidencia manteniendo su mano libre constantemente en alto mientras que los agentes comienzan a jalarle la ropa y golpearlo luego que intentase ayudar a una mujer a levantarse luego de que le rociaran un spray en los ojos.

Algunos de los registros divulgados incluso sugieren que uno de los hombres enmascarados le saca el arma de la funda y se aleja corriendo poco antes de que se escuchase el primero de varios disparos, percutados mientras Pretti era sometido contra el suelo. Otros registros captaron a los agentes junto a su cuerpo gritando “¿dónde está la maldita arma?”.

Los días previos, Pretti había participado en otras protestas que tuvieron lugar después de que agentes de inmigración mataran Renée Good en la misma ciudad hace menos de tres semanas en el marco de las redadas masivas contra migrantes ordenadas por el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump.

Por su parte, el Gobernador de Minnesota, el demócrata Mike Waltz, ordenó desplegar la Guardia Nacional estatal para garantizar la seguridad en la ciudad, donde parte de la ciudadanía ha protestado contra las redadas a gran escala.

En tanto, el presidente Trump reaccionó publicando una foto de lo que presuntamente sería el arma que portaba Pretti, acusando a la policía local de no defender a los agentes ICE, quienes “debieron defenderse”, aprovechando además de asegurar que las autoridades demócratas robaron “miles de millones de dólares” en Minnesota.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, dijo además que la víctima “cometió un acto de terrorismo doméstico”: “Este individuo que llegó con armas y municiones para detener una operación policial de agentes federales cometió un acto de terrorismo doméstico; esos son los hechos”, afirmó, asegurando que el Gobierno Federal está investigando lo sucedido y que no colaborará con las autoridades del estado de Minnesota ni su gobernador estatal, Tim Waltz, del que dijo que no es de fiar.

Horas antes, Waltz aseguró que no permitiría que los federales investiguen en exclusiva lo sucedido, también manifestando su desconfianza hacia el gobierno federal.