Internacional
Jueves 08 noviembre de 2018 | Publicado a las 17:01 · Actualizado a las 18:00
Las complejas 48 horas de Trump tras las elecciones de mitad de mandato
Por: Diego Vera
La información es de: Agence France-Presse
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometi√≥ paz tras las polarizadas elecciones, pero este jueves el clima pol√≠tico est√° a√ļn m√°s enrarecido luego de que pusiera en duda la continuidad de la investigaci√≥n de la trama rusa e intensificara su guerra contra los periodistas.

Nada provoca m√°s la ira de Trump que la pesquisa independiente que dirige el fiscal especial Robert Mueller, que el presidente considera una “caza de brujas”.

Mueller busca dilucidar si la campa√Īa de Trump coludi√≥ con agentes rusos para perjudicar a la rival dem√≥crata Hillary Clinton.
Además, busca determinar la posible obstrucción de la pesquisa por parte del propio Trump, lo cual podría derivar en un juicio político.

Trump, que ha amenazado muchas veces con poner fin al trabajo de Mueller, dio el mi√©rcoles el primer posible paso en esa direcci√≥n cuando despidi√≥ al fiscal general, Jeff Sessions, que se hab√≠a recusado de supervisarla por haber participado en la campa√Īa electoral. En su lugar puso a Matthew Whitaker, un cr√≠tico de la labor de Mueller.

El reemplazo de Sessions, que Trump anunció con un tuit, generó consternación en Washington, donde políticos del gobernante partido Republicano y de la oposición demócrata han advertido que la interferencia política en la investigación que lleva a cabo Mueller no puede ser tolerada.

Los demócratas, que a partir de enero controlarán la Camára baja del Congreso, ven a Trump cerca de cruzar esa línea roja.

“El imperio de la ley est√° desapareciendo ante nuestros ojos”, tuite√≥ Sally Yates, que fue vicefiscal general del antecesor de Trump, Barack Obama, y brevemente fiscal general bajo Trump. “Quiere un amigo pol√≠tico que lo proteja de la investigaci√≥n de su propia campa√Īa”, dijo.

“Enemigo de la gente”

Trump sabe que enfrentará una oposición descarnada luego de que los demócratas lograran el dominio de la Cámara de Representantes tras las elecciones del martes.

Pero como los republicanos también aumentaron su mayoría en el Senado, Trump fue magnánimo al sugerir que un Congreso dividido brinda la oportunidad de una cooperación bipartidista, algo que escasea en Washington.

En una conferencia de prensa el mi√©rcoles afirm√≥ que hay “amor” por todos lados. Pero el amor se acab√≥ apenas los reporteros comenzaron a hacer preguntas que Trump encontr√≥ ofensivas.

Jim Acosta, de CNN, quien regularmente se pelea con Trump y su portavoz Sarah Sanders, molest√≥ al presidente al preguntarle si hab√≠a demonizado a los inmigrantes durante la reciente campa√Īa electoral y luego sigui√≥ con cuestionamientos sobre la investigaci√≥n de Mueller.

Exasperado, Trump le orden√≥ que dejara el micr√≥fono, pero Acosta se neg√≥ y Trump lo calific√≥ de “enemigo del pueblo” y de “persona grosera y terrible”.

A la acalorada discusión, transmitida en vivo por televisión, siguieron comentarios críticos de Trump hacia otros periodistas. Horas después, la Casa Blanca, en una medida extremadamente inusual, revocó el pase de prensa de Acosta.

El jueves, la Casa Blanca fue acusada de difundir en Twitter un video armado para que Acosta pareciera más agresivo al defenderse de la asistente de prensa que intentó quitarle el micrófono.

“Respaldamos nuestra declaraci√≥n”, dijo Sanders. “La pregunta es: ¬Ņel reportero toc√≥ o no (a la asistente)? El video est√° claro, √©l lo hizo”, dijo.

“Crisis constitucional”

Los airados intercambios entre Trump y periodistas a veces pueden parecer circenses, pero seg√ļn analistas el mal genio del presidente muestra una falta de respeto no s√≥lo a las normas de Washington, sino probablemente a la ley.

Esas preocupaciones se centran ahora en el futuro de la investigaci√≥n de Mueller, que comenz√≥ examinando los presuntos v√≠nculos de la campa√Īa de Trump con los rusos que intentaban interferir en la elecci√≥n, y se expandi√≥ a las turbias finanzas del multimillonario presidente, incluidos sus negocios con Rusia.

Que Mueller se meta en el corazón de los secretos financieros de la familia Trump enfureció al presidente.

“Se supon√≠a que era una colusi√≥n. No hay colusi√≥n”, dijo Trump el mi√©rcoles. “Fueron detr√°s de gente con temas de impuestos, de hace a√Īos. Fueron detr√°s de gente con pr√©stamos y otras cosas. No ten√≠a nada que ver con mi campa√Īa”.

Al recusarse de supervisar la pesquisa, Sessions puso el tema en manos de su adjunto, Rod Rosenstein, haciendo más difícil para Trump incidir en la investigación. Pero ahora Whitaker será el nuevo jefe de Mueller y todo indica que mostrará sintonía con el presidente.

Whitaker no habló del tema desde que fue nombrado, pero ha cuestionado en el pasado el trabajo de Mueller.

El principal demócrata en la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Adam Schiff, encendió las alarmas.

“La interferencia con la investigaci√≥n del fiscal especial causar√≠a una crisis constitucional y socavar√≠a el Estado de derecho. Si el presidente intenta interferir en la administraci√≥n imparcial de justicia, el Congreso debe detenerlo. Nadie est√° por encima de la ley”, dijo.

Es “imperativo” no interferir en la investigaci√≥n de Mueller dijo por su parte la senadora republicana Susan Collins.

Tendencias Ahora