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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Autoridades de Nepal y China informaron que la catastrófica riada en el norte nepalí ha dejado 1.243 muertos y 4.875 desaparecidos, incluyendo 583 extranjeros. Nepal registra 1.222 fallecidos y Tibet 21. Se han rescatado 11.993 personas y desplegado más de 21 mil miembros de seguridad. Cerca de 300 personas resultaron heridas. Familiares piden intervención urgente por falta de comunicación. En el Tibet, 2.300 efectivos abrieron acceso terrestre tras siete días de trabajos. La riada afectó 72 km del río Trishuli y destruyó un puesto fronterizo clave.

Las autoridades de Nepal y China elevaron a 1.243 los muertos tras la catastrófica riada que la mañana del miércoles 26 de agosto azotó el norte nepalí.

Según detalla The Hindu, 4.875 personas siguen desaparecidas, incluyendo 583 extranjeros, una semana después de que las inundaciones devastaran diversas localidades entre Nepal y el Tibet.

De la cifra de fallecidos, Nepal registra 1.222 mientras que el Gobierno de la región del Tíbet (China) reporta 21 víctimas fatales.

Las fuerzas conjuntas han rescatado hasta ahora a 11.993 personas utilizando helicópteros y rutas terrestres. A su vez, más de 21 mil miembros de seguridad han sido desplegados para las labores de búsqueda y rescate.

Los reportes indican que cerca de 300 personas han resultado heridas en el desastre, 182 de las cuales han recibido el alta.

En medio de la tragedia, familiares de aquellos que no han podido ser ubicados han pedido a las autoridades una intervención urgente debido a que en las zonas afectadas se mantiene un apagón en las comunicaciones.

Respecto a la zona tibetana, alrededor de 2.300 efectivos de emergencia han trabajado para abrir un acceso terrestre hasta el núcleo arrasado luego de siete días de trabajos condicionados por carreteras destruidas y desprendimientos.

La riada, descrita por observadores locales como la mayor de la que se tiene memoria, provocó una crecida del agua de entre 15 y 18 metros por encima del nivel habitual del río, devastando asentamientos a lo largo de un tramo de 72 kilómetros del río Trishuli.

Asimismo, destruyó el puesto fronterizo de Rasuwagadhi-Kerung, en la frontera entre Nepal y China, una vía clave para el comercio bilateral.

Balendra Shah, primer ministro de Nepal, dijo ante el Parlamento que el Gobierno no tiene más remedio que “afrontar la devastación causada por las inundaciones con valentía y determinación.

“Las inundaciones no son solo una tragedia para los tres distritos más afectados del país, sino una calamidad nacional”, agregó Shah.

“Este no es solo el sufrimiento de Rasuwa, Nuwakot y Dhading. Es un golpe compartido para todo el país”, remarcó.