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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El creador de contenidos Rodrigo Fernández, conocido como "Otakin", denunció una presunta estafa al cargar combustible en una estación de servicio Aramco en Hualpén, donde le habrían cobrado $30.000 por una carga no suministrada. Carabineros constató irregularidades, calificando el hecho como estafa. Matías Pacheco, de la Universidad de Santiago, alerta sobre estafas comunes al modificar el visor del surtidor tras una carga anterior. Recomienda verificar el contador, conocer la cantidad habitual de combustible y solicitar montos no cerrados. La boleta es clave para detectar irregularidades, sugiere revisarla y conservarla.

Una denuncia realizada por el creador de contenidos Rodrigo Fernández, conocido en redes sociales como “Otakin”, encendió las alertas sobre posibles estafas al momento de cargar bencina. El hecho ocurrió en una estación de servicio Aramco de Hualpén, Región del Bío Bío, donde el afectado aseguró que un trabajador le cobró $30.000 por una carga que no habría sido suministrada a su vehículo.

El afectado pidió la presencia de Carabineros. Personal policial habría constatado un “proceso irregular de carga”, configurándose, de acuerdo con su declaración, el delito de estafa.

Más allá de este caso particular, existen algunas señales que los automovilistas pueden observar para prevenir este tipo de situaciones. Matías Pacheco, ingeniero civil mecánico y académico de la Universidad de Santiago de Chile, explica que uno de los mecanismos más comunes de estafas consiste en aprovechar el valor que quedó registrado en el surtidor de un cliente anterior.

“Los principales métodos de estafa que conozco son que te tratan de engañar con la misma carga de combustible. Esto es que te engañan para creer que cargaste y no fue así”, señala Pacheco, quien además es jefe de la carrera de Ingeniería Civil en Mecánica de la Usach.

Según explica, una modalidad consiste en que, después de una carga anterior, el trabajador modifica el monto en el visor, pero no inicia correctamente una nueva carga. De esta manera, el contador puede continuar mostrando el monto y los litros asociados a la operación anterior.

El primer paso: mirar el contador

Una de las principales recomendaciones es no comenzar la carga sin verificar primero el estado del surtidor. “Siempre fijarse que el contador de litros de la estación parta de 0 y empiece a subir de a poco”, enfatiza Pacheco.

También recomienda que los conductores conozcan aproximadamente cuánto combustible recibe habitualmente su vehículo. Sí, por ejemplo, una persona acostumbra llenar el estanque desde un cuarto hasta el máximo y sabe que normalmente necesita cerca de 40 litros; puede utilizar esa referencia para detectar inconsistencias.

“Siempre cargar montos elevados y similares para ya conocer cuánto se debe mover la aguja de combustible. En este ámbito es ideal llenar el estanque desde un punto similar”, explica.

Otra señal de alerta aparece cuando existe una modificación del monto solicitado durante la operación. Pacheco advierte que un trabajador podría señalar que hubo un error en la cantidad solicitada y continuar la carga a partir de un monto anterior.

“Uno llega a cargar $40.000 y en la estación le dicen ‘perdón, le había escuchado 20, ahora pongo 20 más’. En ese caso, una posibilidad es que los primeros $20.000 hayan hecho lo que comenté anteriormente y luego te cargan solo $20.000 y no los $40.000 originalmente solicitados”, sostiene.

Por ello, recomienda verificar que el combustible corresponda exactamente al solicitado y que el monto final coincida con lo efectivamente cargado.

Una alternativa preventiva que plantea el académico es solicitar montos que no sean cifras cerradas. “Otra forma es pedir montos no cerrados, por ejemplo, $19.000; así no pueden usar lo anterior”, afirma.

Al cargar bencina: La boleta es clave

El comprobante de pago puede ser una herramienta importante para detectar irregularidades. Pacheco recomienda solicitar siempre la boleta y revisar que los datos de la operación correspondan efectivamente al momento en que se realizó la carga.

“Que la boleta que le den a uno corresponda a la fecha y horario, incluso los minutos aproximados, para que no sea una anterior del mismo día”, explica.

Además, aconseja conservar el comprobante. “Solicitar siempre la boleta para que no puedan usarla después para estafar a otra persona”, agrega.

Finalmente, señala que el pago mediante la aplicación de la propia estación de servicio puede entregar una capa adicional de seguridad, aunque no constituye una garantía absoluta. “No es 100% seguro”, advierte, pero explica que en estos casos el sistema queda directamente vinculado entre el equipo y la carga, lo que dificulta algunas modalidades de manipulación.