Con más del 91% de las actas contabilizadas en Perú, Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori, obtiene el 17% de los votos. Sin embargo, la sorpresa la ha marcado Roberto Sánchez (12%), candidato izquierdista que ha remontado súbitamente y ha superado por mínima diferencia al ultraconservador Rafael López Aliaga (11,8%), quien cuestiona la elección. Eso sí, los resultados aún pueden variar.
Sánchez, psicólogo de 57 años y heredero político del expresidente Pedro Castillo (2021-2022), creció especialmente el martes en el cómputo que lleva la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), organizadora del sufragio.
Los votos de fuera de Lima, la capital, han demorado más en ser procesados. En el sur andino y en zonas rurales se encuentra el electorado más firme del candidato del partido Juntos por el Perú.
“Vamos con tranquilidad, con serenidad, estamos confiados en el respaldo de nuestro pueblo (…) porque las actas no mienten”, dijo Sánchez en entrevista con la AFP el martes. “Estas elecciones se tienen que respetar”, agregó.
Unas proyecciones publicadas el lunes por la consultora Ipsos ya lo colocaban con las mejores posibilidades de acceder a una segunda vuelta.
“Deseo de cambio”
Sánchez fue ministro de Comercio Exterior y Turismo de Pedro Castillo, el único que sobrevivió en su puesto durante los cinco cambios de gabinete que tuvo aquel turbulento gobierno de 17 meses.
Con un sombrero campesino, ha emulado durante su campaña la imagen del sindicalista Castillo, maestro de escuela que llegó a ser mandatario.
Hoy preso y condenado a más de 11 años por un fallido intento de disolver el Congreso, Castillo se mantiene popular entre los sectores empobrecidos de los Andes.
“Será liberado por nuestro gobierno, en correspondencia a la prerrogativa presidencial que otorga” la facultad de indultarlo, aseguró Sánchez.
El candidato de Juntos por el Perú prometió una “nueva Constitución” y la fundación de un “Estado plurinacional” para gobernar con los pueblos nativos, como lo hizo Evo Morales en Bolivia.
“Hay un inmenso deseo de cambio” entre las poblaciones excluidas, dijo a la AFP.
Sánchez representa “un voto rural (…), con ciertas identificaciones menos blancas, más contestatario, más de izquierda, más de reclamo, más de inclusión”, dice el politólogo Jorge Aragón.
Para el experto, el izquierdista sería un rival más difícil que López Aliaga para Keiko Fujimori en el balotaje. Si eso ocurriera, “de alguna manera se va a reeditar la elección de 2021”, en la que la derechista perdió con Castillo.
“Nulidad”
Las presidenciales fueron afectadas el domingo por problemas en la distribución de papeletas de votación y urnas, lo que motivó retrasos en la apertura de decenas de centros de votación en Lima.
Unas 50.000 personas se quedaron sin votar, lo que obligó a las autoridades a convocarlos de nuevo el lunes.
El Jurado Nacional de Elecciones denunció al jefe de la ONPE, Piero Corvetto, y a otros tres funcionarios por presuntos delitos contra el derecho al sufragio.
“Les doy 24 horas para que declaren nulidad absoluta de este fraude electoral”, dijo ante cientos de sus partidarios reunidos frente a la sede del máximo tribunal electoral.
Afónica, la dirigente vecinal Jennifer Jiménez, de 38 años, gritaba en apoyo a “Porky”, como se hace llamar el candidato de la derecha religiosa.
“Tenemos que hacer respetar nuestro voto (…) No aceptamos esos resultados”, dijo la manifestante.
Una misión de observadores de la Unión Europea informó que no encontró elementos que sustenten una “narrativa de fraude”.