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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Máximo Thomsen, condenado a cadena perpetua por el brutal asesinato de Fernando Báez Sosa en una discoteque de Villa Gesell, aseguró en una entrevista no sentirse un "asesino" y lamentó profundamente lo sucedido. Thomsen relató que la situación se salió de control tras una pelea dentro del local, donde él participó ebrio y sin intención de causar daño fatal. La madre de la víctima rechazó sus declaraciones, mientras que el abogado de la familia criticó su actitud.

Máximo Thomsen, uno de los rugbistas condenados a cadena perpetua por el crimen de un joven afuera de una discoteque en Argentina, aseguró no sentirse un “asesino”, agregando: “Jamás se me cruzó por la cabeza que lo habíamos matado”.

Thomsen, junto a un grupo de amigos, propinó una brutal golpiza a Fernando Báez Sosa en la puerta del local Le Brique del balneario de Villa Gesell, en el extremo este de la provincia de Buenos Aires.

El hecho, ocurrido el 18 de enero de 2020, generó gran conmoción en el país vecino debido al ensañamiento con el que actuó el grupo, todos rugbistas.

“No me siento un asesino. Es una palabra muy fuerte… Pensar que te compararon con gente que mata por matar, que después ves acá (en el penal) que cae gente así, que lo cuenta como algo normal y a mí me nombran de la misma manera. Y yo no quería que pasara eso”, señaló en una reciente entrevista con el canal trasandino Telenoche.

“¿Si pudiera hacer algo qué haría? Volver el tiempo atrás para que nadie pierda una vida”, agregó. A su vez, aseveró que todos los días reza por Fernando, el joven a quien mataron.

En la conversación, en la que no pudo evitar las lágrimas, Thomsen contó que el grupo de amistades con el que cometió el crimen era “ocasional”.

“Para divertirme tenía que salir y tomar alcohol para poder soltarme”, reconoció. Respecto a la noche de la fatal golpiza, mencionó que llegó ebrio a la discoteque.

“Yo no sabía, pero era Fernando Báez Sosa el que le pegó a Matías (su amigo) una piña (golpe) en la frente. Yo nunca me peleé dentro del boliche. Nunca tuve contacto visual con Fernando. Cuando me sacan, siento que me estaban asfixiando”, recordó.

“Afuera mis amigos se vuelven a pelear y cuando terminan cruzamos. De frente vemos a alguien que nos hacía burla y era Fernando”, puntualizó.

El joven no dudó en reconocer que el primero en golpear a la víctima “fue Enzo” (Comelli), admitiendo que él también le pegó.

“Recuerdo que entré a tirar patadas. Por mi cabeza pasaba que me estaba metiendo en una pelea”, señaló. “Yo no me quiero esconder de lo que pasó, quiero que nos culpen por lo que pasó, no por algo que dicen que pasó”, declaró.

“Nadie lo quiso así, ni yo, ni mis amigos. Podemos ser buenas o malas personas, pero ninguno quiso que terminara así. Nadie es quién para quitarle la vida a una persona”, expresó, asegurando: “Jamás se me cruzó por la cabeza que lo habíamos matado”.

Madre de la víctima reaccionó a la entrevista

Luego de conocerse sus declaraciones, una de las primeras personas en reaccionar fue Graciela, la propia madre del joven asesinado.

“Podrán hablar de arrepentimiento, de llanto, de ´su libertad´, pero la única víctima es, fue y será Fernando Báez Sosa, asesinado a golpes”, escribió en sus Historias de Instagram.

Fernando Burlando, abogado de la familia de Báez Sosa, también se mostró molesto por la entrevista con Thomsen, según consignó Perfil.

“Es miserable tratar de colocar a Fernando en el lugar del agresor”, sostuvo el jurista, agregando que la actitud del rugbista “tiene que ver con algún tipo de estrategia que podía utilizar, que esta altura muy poco efecto puede tener”.

“No lloran por Fernando, por haberle arrebatado la vida. Lloran por ellos y por las consecuencias que les tocó vivir”, mencionó. “Ahora que se ven frente a la realidad empiezan los lamentos”, asveró.