Un juez determinó este viernes que la expresidenta transitoria de Bolivia Jeanine Áñez pueda salir de la cárcel en La Paz hacia una clínica para ser valorada y atendida por problemas de hipertensión.

En la audiencia de acción de libertad realizada de manera virtual el juzgado del Tribunal décimo de Sentencia autorizó que la expresidenta Áñez pueda salir del penal y sea trasladada a una clínica en el sur de La Paz para recibir atención médica.

La defensa de la expresidenta manifestó que Áñez tiene problemas de hipertensión que han puesto “en riesgo su vida” y que lo que se quiere hacer es “preservar la salud” de la exmandataria.

Áñez tomó la palabra en la audiencia en la que señaló con una voz débil que ella está en el penal de Obrajes con oxígeno, con la presión alta y que se encuentra descompensada.

Por lo que el juez Gonzalo Montaño autorizó que Áñez pueda ser trasladada de forma inmediata a la Clínica del Sur para ser evaluada.

La hija de la exmandataria, Carolina Ribera, sostuvo en la audiencia de acción de libertad que estaba “angustiada y desesperada” por la salud de su madre.

“No me dejan verla, las autoridades del régimen penitenciario, no nos brindan informes de mi madre”, sostuvo.

La exmandataria transitoria ingresó el lunes a la cárcel de mujeres de Obrajes en La Paz, donde estará detenida preventivamente por cuatro meses mientras se realice la investigación en el caso denominado “golpe de Estado”, por la crisis social y política de 2019 que derivó en la renuncia a la Presidencia de Evo Morales.

Los exministros interinos Álvaro Coímbra, de Justicia, y Rodrigo Guzmán, de Energía, también están detenidos por el mismo período en la cárcel de San Pedro en La Paz.

Miles de personas han marchado esta semana a favor y en contra de estas detenciones, que la oposición boliviana considera que son “injustas” y que se trata de una “persecución política”, mientras que el oficialismo indica que se está haciendo “justicia”.