Internacional
Lunes 14 octubre de 2019 | Publicado a las 19:31 · Actualizado a las 07:20
¬ŅQu√© le pasa al sur de Am√©rica?: los conflictos en varios pa√≠ses que dejan ver su crisis permanente
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Cuando se reporta sobre la crisis en Argentina, ya no es usual asombrarse. Lo novedoso sería que la estabilidad llegara a uno de los países con la capital más admirada internacionalmente, pero también, con una historia compleja cuando de política y sociedad se trata.

Ah√≠ va de nuevo. Las elecciones presidenciales se acercan y la expresidenta Cristina Fern√°ndez de Kirchner se perfila como la segunda al mando del pa√≠s. Su historial judicial no se lo est√° impidiendo, seg√ļn la m√°s reciente encuesta que asegura tiene un nivel de aprobaci√≥n ciudadana de 51.3%. Aunque para el 46.9% de los consultados todo lo que venga de ella sea negativo.

Kirchner se escuda en el porcentaje positivo de su compa√Īero de f√≥rmula Alberto Fern√°ndez: 53.3% de opioniones positivas con 38.6% adversas.

Es un buen paraguas contra el descontento que emana de los que no se fían de la mujer que ha pisado permanentemente los tribunales, a su salida de la Casa Rosada, pero hoy tiene la oportunidad de volver por la puerta grande y no por una estrecha de un centro judicial.

¬ŅC√≥mo puede ser? CFK tiene incluso a su hija viviendo en Cuba, en medio de dos investigaciones judiciales. Le diagnosticaron “Obstrucci√≥n linf√°tica”. De vez en cuando, la candidata recibe permiso judicial para visitarla en la isla.

Una de las referidas causas judiciales es el caso Hotesur. Florencia Kirchner está acusada de lavado de dinero a través de la actividad hotelera. Realizaba, presuntamente, blanqueamiento de dinero ilícito relacionado a las empresas de Lazaro Báez.

La hija menor de los Kirchner, tras la muerte de su padre, habr√≠a participado activamente, desde el 2010, en la sociedad y retir√≥ enormes sumas de dinero en concepto de cr√©ditos, seg√ļn la nota publicada en medios argentinos como La Naci√≥n.

Sin embargo, las acciones de la familia K. no tienen al argentino promedio desilusionado. La crisis económica que viven con las políticas de ajuste de Mauricio Macri, sí, y le han bastado para quitarle la confianza electoral, elevando a un 60% las opiniones negativas.

No ser amigo de los subsidios, como lo es CFK, le generó anticuerpos. Corría enero del 2016 y el macrismo eliminaba la política de subsidio a la energía con el denominado tarifazo.

A un mes de eliminado, supuso el incremento de hasta un 300% en la factura energética en la capital, Buenos Aires.

Para inicios del 2019, el incremento hab√≠a sobrepasado el 500% y los apagones en la esplendorosa capital, dejaron en evidencia la oscuridad de una pol√≠tica que estuvo justificada para frenar el endeudamiento p√ļblico que conlleva subsidiar a un pa√≠s a lo CFK.

Hoy, Macri paga la factura electoral.

Perfil/ Argentina
Perfil/ Argentina

Ecuador y el adiós a la primavera de subsidio al transporte

Lenin Moreno ha tenido que sortear todo tipo de protestas en las √ļltimas semanas, similar la Argentina de Macri en agosto pasado, cuando los sectores sociales salieron a las calles a reprocharle su tarifazo en servicios b√°sicos.

Dejar atrás la política subsidiaria de su antecesor, Rafael Correa, le trajo al presidente ecuatoriano serios problemas. El periodista Leonidas Castro, conversó con BioBioChile, desde Guayuaquil, donde los saqueos dejaron evidencia del malestar social debido a que el gobierno eliminó el subsidio a los combustibles.

“Los precios de los productos se han incrementado. La gente trat√≥ de abastecerse pero no hab√≠a productos en los supermercados”, relataba Castro, desde la ciudad costera hasta donde la chispa del descontento propag√≥ el fuego de las protestas con cierre de calles y saqueos.

Todo comenzó cuando el sector transportista vio incrementado, con el fin del subsidio, el precio del galón del diesel.

De 1.03 de dólar, los transportistas ecuatorianos debieron pagar 2 dólares con 40 centavos (1.712 pesos chilenos).

El efecto cascada fue un enorme ba√Īo de realidad para la poblaci√≥n, con la especulaci√≥n haciendo intensa la creciente.

Poco a poco los transportistas cedieron, pero entraron en juego los sectores indígenas, con intentos de tomarse el congreso de su país. Cerca de una decena de muertos dejó claro el panorama tras varios días de protestas.

El contexto fue utilizado como pieza de ajedréz por uno de los promotores de ese y otros subdisidios. Desde el exterior, Rafael Correa, con causas judiciales activas por corrupción, llamaba a Lenin Moreno a adelantar elecciones y se ofrecía a participar como candidato presidencial. Una jugada importante, pero que no dejó de ser vista como sospechosa.

El malestar en Ecuador ha salido de los cuidados intensivos. En una etapa intermedia, un acuerdo entre el sector ind√≠gena y la presidencia ecuatoriana ha dejado derogado el decreto de eliminaci√≥n de subsidio al combustible. Moreno se ha comprometido a buscar un mecanismo emergente para reducir el gasto p√ļblico en tiempos de d√©ficit econ√≥mico.

Se trata de una estrategia para cerrar de un portazo la entrada a un antiguo enemigo pol√≠tico. El menos beneficiado con el acuerdo ser√≠a Correa y su plan de ‘rescate de Ecuador’, pero los reales perdedores son los familiares de los fallecidos en las batallas campales con las autoridades.

Per√ļ y la intermitente crisis institucional

Desde tiempos de Alberto Fujimori y m√°s, Per√ļ se ha mantenido en la lupa de la prensa internacional.

Es un pueblo tan místico como complejo. Su turismo gastronómico, sus paseos por el Machu Picchu, en fin, el legado Inca, no ha sido suficiente para una tranquilidad política sostenible, pese a su recuperación fiscal.

Seg√ļn cifras del Banco Mundial, en 2017 este pa√≠s ten√≠a un d√©ficit de 3.0% del PBI.

“Fue resultado de una disminuci√≥n en los ingresos debido a los menores precios de exportaci√≥n y la desaceleraci√≥n econ√≥mica, y un incremento en los gastos recurrentes durante a√Īos recientes, especialmente en el caso de bienes y servicios y salarios”, dec√≠a el diagn√≥stico nada alentador.

El siguiente a√Īo, vino una leve recuperaci√≥n y ese mismo d√©ficit fiscal se redujo a 2.3% del Producto Interno Bruto, seg√ļn el mismo organismo financiero internacional.

La recuperaci√≥n va viento en popa, con proyecciones todav√≠a positivas para este cierre fiscal, pero faltaba una pieza que no encajaba en todo el engranaje: la crisis institucional de los √ļltimos a√Īos, acechando de nuevo.

Pedro Pablo Kuczynski estaba salpicado por el caso Odebrecht y los constantes tira y encoje con el parlamento de su país.

AFP / Cris BOURONCLE
AFP / Cris BOURONCLE

Una facci√≥n del partido Fuerza Popular, liderada por Benji Fujimori, promov√≠a su salida y a√ļn con un indulto a su padre, anunciado por PPK, se detuvo la ca√≠da del entonces presidente.

Keiko Fujimori, quien habr√≠a pactado con Kuczynski los detalles del indulto, termin√≥ en prisi√≥n, tambi√©n ligada a Odebrecht. Su hermano, Kenji fue expulsado del partido fujimorista y PPK declarado con “incapacidad moral” para regir los destinos del Per√ļ.

Ejecutivo y Legislativo estaban en guerra y todo el mundo observando desde afuera su desventura política.

La calma fue relativa. De nuevo, ese pa√≠s se vio en el centro de la pol√©mica a√Īo y medio despu√©s. El partido de Keiko, volv√≠a a la carga pero esta vez en contra de Mart√≠n Vizcarra, el sucesor de PPK.

Fuerza Popular, aliado con el partido Aprista, negaron un voto de confianza ligado a una reforma del procedimiento de designación de magistrados del Tribunal Constitucional. Ambos bloques tenían a sus favoritos para integrar esa instancia judicial.

Vizcarra invoc√≥ el Art√≠culo 134 de la Constituci√≥n y disolvi√≥ el congreso. En una jugada (no maestra) los legisladores con mayor√≠a fujimorista, nombraron a una presidenta, tras haber “destitu√≠do” (o cre√≠do que lo hac√≠an) al mandatario.

La clave, fue el apoyo que recibió Vizcarra de las fuerzas armadas de su país, un apoyo que, aunque con otros ingredientes sociales, tiene a Maduro en el poder, luego de la crisis de hambre y migración en Venezuela.

Presidencia del Per√ļ
Presidencia del Per√ļ

Con este y otros antecedentes en una regi√≥n del mundo que es considerada clave: ¬Ņ”Qu√© le pasa al sur”?, se preguntaban desde Centroam√©rica algunos ciudadanos que est√°n acostumbrados a ver estas turbulencias en una regi√≥n de pandillas, pobreza, inmigraci√≥n y otro tipo de pesares a los del territorio suramericano.

Los habitantes en Argentina, Ecuador, Per√ļ y Venezuela, lo saben en carne propia. Las crisis que cada territorio vive por separado, tiene su origen particular en el tema de subsidios o en el tira y encoge de su clase pol√≠tica. Nada que envidiar desde otras latitudes. Mucho que aprender en un espejo gigante llamado Cono Sur.

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