Internacional
Viernes 30 agosto de 2019 | Publicado a las 10:11 · Actualizado a las 10:22
¬ŅQu√© implica que un sector de las FARC retomara las armas?
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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El regreso a las armas de un sector de las antiguas FARC bajo el mando de Iv√°n M√°rquez abre interrogantes sobre el poder√≠o real de la nueva rebeli√≥n en Colombia, el papel de Venezuela en el √ļnico conflicto armado de Am√©rica y la situaci√≥n del proceso con la exguerrilla.

1) ¬ŅQu√© tan seria es la amenaza?

Aunque el ex n√ļmero dos de la disuelta guerrilla reapareci√≥ vestido de militar con una reducida tropa, la amenaza est√° en su anuncio de “coordinar esfuerzos” con el resto de disidentes y los rebeldes del ELN.

Su mensaje podr√≠a calar en los 4.600 combatientes que seg√ļn inteligencia militar componen por separado ambos frentes, el de los grupos que sin un mando unificado se apartaron del acuerdo de paz con las antiguas FARC y el del Ej√©rcito de Liberaci√≥n Nacional (ELN), una organizaci√≥n en expansi√≥n y con retaguardia en Venezuela, seg√ļn el gobierno.

El ELN salud√≥ el regreso a las armas de los exFARC y ofreci√≥ “una trinchera de combate”.

Le√≥n Valencia, director de la Fundaci√≥n Paz y Reconciliaci√≥n, cree que con M√°rquez se da paso a la unificaci√≥n de los disidentes “bajo una nueva guerrilla” que, en coordinaci√≥n con la del ELN, configurar√≠a un “nuevo fen√≥meno de violencia”.

Y aunque el Estado colombiano es muy superior en recursos y fuerza militar (265.050 efectivos), nunca ha podido ejercer un control efectivo del territorio ni acabar con el narcotr√°fico, la inagotable fuente de recursos de la violencia.

Aun as√≠ este es un problema naciente “que todav√≠a se puede controlar” con una respuesta contundente y operativa de la fuerza armada, dice el tambi√©n experto Ariel √Āvila.

El gobierno de Iv√°n Duque ya anunci√≥ una “unidad especial” para perseguir a los jefes exguerrilleros y recompensas equivalentes a unos 882.000 d√≥lares por cada uno.

2) ¬ŅQu√© har√° Maduro?

M√°rquez y Jes√ļs Santrich – tambi√©n alzado nuevamente en armas – son “bienvenidos en Venezuela”. Nicol√°s Maduro lanz√≥ la frase a finales de julio. Y la respuesta de Bogot√° fue reiterar que los exjefes rebeldes se refugian en el pa√≠s petrolero.

Las denuncias de que Venezuela protege a grupos armados colombianos son de anta√Īo, aunque Caracas lo niega.

“No estamos ante el nacimiento de una nueva guerrilla, sino frente a las amenazas criminales de una banda de narcoterroristas que cuenta con el albergue y el apoyo de la dictadura de Nicol√°s Maduro”, declar√≥ Duque.

Para Valencia, la porosa frontera de 2.200 kilómetros y la poca colaboración entre ambas naciones -Maduro rompió relaciones en febrero luego de que Duque respaldara al opositor Juan Guaidó- favorecen que estas organizaciones se asienten en el país petrolero.

“No hay control de esa frontera, entonces los guerrilleros pasan de aqu√≠ para all√°, de all√° para ac√°, consiguen armas, dinero, all√° y aqu√≠”, se√Īal√≥ Valencia.

Los expertos coinciden en que los grupos colombianos encuentran en Venezuela una retaguardia ante la ofensiva de la fuerza p√ļblica colombiana y la complicidad de autoridades bolivarianas.

“Venezuela va a estar ah√≠, albergando a los jefes cuando est√©n ‘envainados’ (emproblemados), sin decirlo, a escondidas, porque el gobierno Maduro no tiene ning√ļn incentivo para decir que colabora con el gobierno de Colombia”, dijo el analista del conflicto Carlos Alfonso Vel√°squez.

3) ¬ŅY el acuerdo de paz?

Desde el gobierno, la FARC -el partido surgido del acuerdo de 2016- y Naciones Unidas -que supervisa la frágil paz en Colombia- han recalcado que la gran mayoría de los que depusieron las armas están cumpliendo con lo pactado, pese al asesinato de al menos 143 desmovilizados.

Son poco más de 13.000 los exguerrilleros Рentre combatientes, presos y colaboradores Рen proceso de reincorporación social y económica, y de ellos unos 3.348 Рincluidos familiares Рpermanecen en espacios delimitados.

“Seguiremos sin desmayo esa ruta”, anunci√≥ la FARC, aun cuando viene de denunciar retrasos e incumplimientos de los acuerdos.

Duque tambi√©n les envi√≥ un mensaje a los excombatientes: “Quienes han optado por el camino de la legalidad bajo los principios de verdad, justicia, reparaci√≥n y no repetici√≥n, seguir√°n contando con el compromiso del Estado”.

Sin embargo, analistas como √Āvila creen que el grupo de M√°rquez buscar√° “reclutar a los antiguos excombatientes”, sobre todo a los que est√°n en las zonas especiales de paz. “El gobierno lo que tiene que hacer es ir a proteger” esos territorios, comenta.

Con todo el impacto que generan, las disidencias no son “necesariamente el elemento que pueda terminar con un proceso de paz”, estima Gerardo Barbosa, experto en el conflicto de la Universidad Externado.

Por lo pronto se espera que los que volvieron a las armas pierdan muy pronto los beneficios jurídicos del acuerdo y enfrenten una gran ofensiva militar, que disuada a las bases de volver a la selva.

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