Paulina Urrutia repasó sus últimos años en una entrevista con The Clinic, en donde abordó su difícil proceso para recuperarse de cáncer y su vida tras la muerte de Augusto Góngora.
La actriz fue diagnosticada con cáncer de mama triple negativo en 2024. Si bien hoy en día se encuentra mejor de salud, y ligada a una nueva apuesta llamada ‘Proyecto Villa’, reconoció que el proceso no fue fácil.
Paulina Urrutia y su tratamiento
“Fue un proceso largo, fueron dos años, un tratamiento de quimio que no resultó, una operación que no resultó y que después, bueno, de a poquito fuimos saliendo. Hubo tiempo para pensar que las cosas no necesariamente iban a resultar bien”, expresó.
De hecho, en la conversación recalcó que hubo momentos en que pensó que no podría volver al teatro, a raíz de la extensión y dureza del tratamiento.
“La verdad es que yo más bien me imaginé en el otro escenario. Yo creo que estaba más preparada para no volver. Entonces la vuelta ha sido como yo misma me sorprendo, veo al público (se ríe), yo de nuevo en esto. Estoy como súper adentro y afuera, viviendo y mirándome. Esta obra es maravillosa por eso, porque me permite entrar y salir permanentemente”, aseguró.
Asimismo, la actriz aseguró que entrará a una nueva fase en el proceso de recuperación, luego de dos años complejos.
“Yo desde el 16 de febrero estoy de alta del cáncer, pero me falta todo un proceso de reconstrucción mamaria y obviamente un monitoreo, que ahora tengo en julio”, admitió.
“Yo estoy totalmente entregada, confiada. No soy experta en cáncer, para nada, entonces yo estoy entregada a lo que sea, porque mi filosofía de vida muy básica es que bueno, tarde o temprano nos vamos a enfermar y nos vamos a morir. Si no en esta, chuta vendrá otra. Yo pensaba que íbamos derecho en esta, pero parece que no”, añadió.
Por último, también reveló algunos detalles en cuanto a la obra que está pronta a estrenar.
“También vuelvo a mi esencia, evidentemente es el teatro, el teatro que me significa, que creo que aporta también. El “Proyecto Villa” es muy especial, es una obra muy sencilla, muy poco ostentosa y hace que no te cuenten el pasado, sino que experimentes en carne propia lo que se vivió en este país. Y eso al mismo tiempo produce algo con el público que es muy especial, el público queda muy conmovido, entonces claro, hace mucho sentido”, aseveró.
“Por el otro lado, frente a mi situación de salud, siempre estuve muy abierta ambos espacios: o sea, o yo me salvaba, en términos de ir sanando poco a poco lo que vivía en términos del cáncer, y por otro lado, que las cosas no resultaran tan bien”, concluyó.