La colombiana se convirtió en una de las narcotraficantes más famosas y acaudaladas de Miami en la época de los 70 y 80. El imperio ilegal que estableció en Norteamérica se ganó la admiración del mismísimo Pablo Escobar, quien, según sus amigos, "temía" a la "viuda negra".

La actriz colombiana -radicada en Estados Unidos- Sofía Vergara dejó atrás su papel como Gloria en Modern Family para enfundarse por primera vez en un rol que la desafía a actuar en español. Se trata de Griselda Blanco, nombre homónimo que recibe la nueva miniserie de Netflix sobre la famosa narcotraficante.

Tal como lo muestra la ambientación de la producción, el personaje de Vergara llega a Miami en la época de los 70 a 80 junto a sus tres hijos, luego de la muerte de su esposo, quien falleció por causas desconocidas hasta ese minuto.

En una serie de hechos que adelanta el tráiler de la producción se puede ver como Griselda termina convirtiéndose en una exitosa narcotraficante, formando un imperio casi por sí sola. No obstante, pese a la dramatización romántica de la historia, la realidad de Blanco distaba mucho del de una “madre esforzada y esposa devota”.

Griselda Blanco, “la viuda negra”

En Cartagena de Indias, por el 1943, nacía Griselda, una mujer que desde muy pequeña conoció el abandono de parte de su padre. Sus inicios en el mundo criminal se dieron a los 11 años, según reporta la BBC. En ese entonces habría asesinado a un pequeño niño al cual había secuestrado después de que sus padres no pagaran el rescate.

De ahí en más los delitos de Blanco solo fueron en aumento. A los 21 años se convirtió en inmigrante legal en Estados Unidos cuando llegó hasta Nueva York con su esposo y sus tres hijos.

Inicialmente, se dedicaban al tráfico de marihuana, pero como suele suceder en el mundo del narcotráfico, pronto llegaron a sustancias más fuertes, en este caso, cocaína. Como usualmente ocurre en el vertiginoso mundo de las drogas, todo avanzó muy rápido y agresivamente.

De acuerdo al medio británico, la colombiana asesinó a su segundo marido en 1975, luego de pensar que le estaba robando dinero.

En 1983 ya había asesinado a su tercer esposo después de que este la dejara sola en Miami y le arrebatara a su hijo en común, Michael Corleone, bautizado en honor al personaje de “El Padrino”, su película favorita.

Esto le valió ganarse el sobrenombre de la “viuda negra” en alusión a las arañas de esta especie.

Pero independiente de ello, el negocio de Blanco era todo un éxito en Miami. Para 1980 la mujer traficaba 1,5 toneladas de cocaína a Estados Unidos al mes. Esto la hizo ser considerada como la mujer más rica del mundo, pero también la más temida.

Al mismo tiempo creo un brutal grupo de sicarios conocidos como “los pistoleros”, los cuales usaban un particular método de trabajo, disparaban desde motocicletas, ocultándose en el anonimato que les conferían los cascos, detalla La Razón España.

Transformación de Sofia Vergara para Griselda
Netflix

“El hombre” más temido por Pablo Escobar

En esa misma época, Griselda conoció al narcotraficante más conocido y poderoso de Colombia, Pablo Escobar, con quien formó una intensa relación similar a la de una madre con un hijo.

Cuando Blanco lo conoció, Escobar estaba aún muy lejos de ser el narcotraficante más popular de Latinoamérica, en ese entonces se dedicaba a las peleas de gallos y otras actividades ilegales menores, pero Griselda vio “potencial” en él.

Por ello lo reclutó en su organización. El tráfico de cocaína se le daba de maravilla, por lo que lo convirtió en su socio. Desde entonces, la colombiana le prestó apoyo en todo, incluso en la creación del Cartel de Medellín, así Griselda se ganó el sobrenombre de la “madrina de Pablo Escobar”.

Es más, era tal la admiración -y temor- que le causaba al narco colombiano, que sus conocidos le adosan una popular frase: “Al único hombre al que le he tenido miedo es una mujer llamada Griselda Blanco”.

“Murió en su ley”

Pese al éxito de la narcotraficante, quien innovó en el tráfico de drogas a Norteamérica transportando los estupefacientes en la ropa interior de prostitutas reconocidas, además de usar maletas con doble fondo, esta eventualmente terminó en la cárcel.

Pese a que la analista de inteligencia del departamento de policía de Miami, June Hawkins, alertó a los funcionarios del departamento sobre los delitos de la colombiana desde mediados de los 70, ninguno le creyó, pues no concebían que una mujer estuviera al mando de tal imperio del narcotráfico.

Pero 10 años más tarde, luego de que un juez de Nueva York emitiera una orden de captura en su contra, el jefe de la DEA, Robert Palomo, quien estaba obsesionado con ella, logró detenerla en California, adonde había escapado con sus hijos y madre, consigna El Comercio.

Cuando fue atrapada, Griselda estaba leyendo la biblia y negó su nombre, asegurando que era Patty, pero igualmente terminó con una condena de 15 años. No obstante, dentro de la cárcel, el amor se convirtió en su arma en contra.

Dentro de prisión conoció a Charles Cosby, un narcotraficante que la admiraba, pero como era usual, Blanco intentó atacarlo por razones desconocidas. El hombre sobrevivió y decidió hablar en su contra.

Luego de que se conocieran una serie de asesinatos cometidos por la “viuda negra”, esta logró negociar su condena por un máximo de 20 años, los que terminó a los 60 años. Griselda regresó a Medellín, alejada del mundo de las drogas después del asesinato de tres de sus hijos.

Un día Griselda salió a comprar a una carnicería, la misma a la que iba todos los días por casi una década. En ese momento fue interceptada por un par de hombres que se transportaban en moto, quienes le dispararon en dos ocasiones en la cabeza, quitándole la vida. Irónicamente, utilizaron el mismo método que ella enseñó a sus sicarios.

La serie protagonizada por Sofía Vergara, “Griselda” llegará a la plataforma de streaming de Netflix el próximo 25 de enero, con seis capítulos con la historia de Blanco.