¿Sueles dormirte en las sesiones de entretenimiento familiar? Entonces pon atención a estos consejos. Pero cuidado, porque una situación crónica podría indicar problemas a la salud.

Mi esposa y mi hija ya se niegan a ver televisión conmigo al final de día. “Siempre se te apaga la tele”, es su queja permanente. Por desgracia tienen razón. Ni siquiera hemos avanzado en las primeras escenas cuando mis ojos empiezan a entrecerrarse y para mí, instantáneamente, el héroe que recién comienza a dominar sus poderes pasa a tener vencidos a los villanos. Fin.

Al menos me consuela que no soy el único. Ya sea por nuestra tendencia natural a relajarnos en casa o por llevar una jornada de estudios o laboral demasiado ajetreada (o ambas), muchos tenemos problemas para seguir atentos más de un capítulo de esa serie de la que nuestra familia o pareja esperaba engullir en una maratón.

Por ello, la revista especializada en ciencia y tecnología, Wired, reunió a un grupo de investigadores y especialistas para pedirles consejo sobre qué conductas seguir o evitar para no caer rendido en los brazos de Morfeo durante una sesión de entretenimiento frente a la pantalla.

1. Di no al alcohol

Por más tentador que pueda parecer combinarlos durante la jornada de esparcimiento, la cerveza, vino y otros licores son contraproducentes a la hora de resistir el sueño, dado que tiene efectos soporíferos.

“Si te tomas ese segundo vaso de vino mientras miras una película de noche, sin moverte y mientras estás somnoliento… vaya, el mejor plot twist será tratar de mantenerte despierto”, advierte Aric Prather, profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento de la Universidad de California en San Francisco.

2. Cambia la cena por una tablita

Al final del día, seguro tendrás hambre. Pero si tu prioridad es disfrutar ese capítulo de “Merlina” que todavía tienes pendiente, será mejor que hagas algunos cambios en el menú. Olvídate de darte un atracón de pizza, comida china, hamburguesas o cualquier otro plato tan delicioso como grasoso.

“Tu cuerpo posee una respuesta de relajación tras una comida abundante”, indica Birttney Jones, psicóloga especialista en insomnio de la empresa de telemedicina DrLullaby. “Así que optaría por una comida más pequeña, como snacks, una pequeña cena o, idealmente, una tablita”, asegura.

3. Evita ese cómodo sillón

Desde luego todos queremos estar cómodos viendo nuestras series favoritas, pero al final de una jornada agotadora puede ser un riesgo ponerse muy cómodo. Sobre todo si es en el sillón o sofá donde acostumbramos tomar siestas, ya que nuestro cuerpo lo reconocerá como el lugar donde nos entregamos al sueño.

“Una buena idea sería ir a ver televisión a la casa de su pareja o de amigos. Otra alternativa es sentarte en una silla que no sea tan cómoda como el sillón de la siesta”, agrega Jones.

4. Por ningún motivo elijas la cama

Si el sillón es mala idea, la cama es aún peor. Y no sólo porque recostarte y poner tu cuerpo en posición horizontal es una señal inequívoca de que ha llegado la hora de descansar, sino porque tu sistema puede confundirse al respecto.

“Nuestra cama debería ser un santuario para dormir. Bueno, para dormir y tener sexo. El mayor problema puede ser para las personas que ya tienen problemas de sueño. Si te lanzas a la cama y te resistes a dormir, Tu cuerpo comenzará a sentirse confundido sobre lo que debería estar haciendo”, asegura Prather.

5. Ten el dedo sobre el botón “Pausa”

Si todo lo anterior falla y comienzas a sentirte adormilado, no temas pedir auxilio pulsando el botón “Pausa” en el control remoto. “Para volver a poner en marcha la circulación, lo mejor es detener la acción y ponerte en pie, buscar unas palomitas, algo para beber o moverte un poco”, aconseja Jones.

Cuidado: no te sobreexijas respecto a tu salud

Pese a las recomendaciones anteriores, algo en lo que coinciden ambos especialistas -y el sentido común- es que si tu jornada de estudios o laboral ha sido muy intensa y has dormido poco, entonces lo mejor que puedes hacer es …dormir.

“Si una persona está falta de sueño y pretende ver una película muy tarde, puede que no resista más de 30 minutos. Si puedes planificarlo, lo mejor es asegurarte un buen descanso la noche anterior”, prescribe Jones.

“Ni siquiera trataría de mantenerme despierto”, agrega la investigadora del sueño del Centro de Cronobiología de Suiza, Christine Blume. “Dale a tu cuerpo lo que -obviamente- está demandando con desesperación”.

Un punto adicional aportado por Prather es que si pese a descansar bien sueles quedarte dormido durante una proyección, incluso en pleno día, quizá estés sufriendo una apnea de sueño no diagnosticada.

Las apneas son trastornos de la respiración que se manifiestan durante los periodos de descanso, y además de llevar a trastornos del sueño, en algunos casos pueden ser potencialmente peligrosos.

Si sospechas que algo no está bien, lo mejor que puedes hacer es apagar la TV y consultar con un especialista.