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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Contraloría investiga deficiencias en sistemas de televigilancia en Concepción, Talcahuano, Tomé y Coronel en la región del Bío Bío. Se detectaron problemas como falta de personal y cámaras inoperativas. En Talcahuano, solo 14 de 64 cámaras funcionaban. Coronel tenía falencias en contratos de mantención. Concepción presentó cámaras fuera de servicio y dispositivos no conectados. Municipios trabajan en solucionar observaciones. Tomé carece de operadores.

Cuatro comunas de la región del Bío Bío están bajo la lupa de Contraloría debido a deficiencias en la gestión de los sistemas de televigilancia. En específico, es por la falta de personal y por la cantidad de dispositivos que no funcionan.

Se trata de Concepción, Talcahuano, Tomé y Coronel, donde el ente contralor detectó falencias en sus sistemas de televigilancia.

Las razones son diversas; por ejemplo, en Talcahuano, de las 64 cámaras con las que cuenta la comuna, solo 14 estaban funcionando. Eso fue reconocido por el alcalde Eduardo Saavedra, asegurando que han avanzado en la reparación de los equipos.

En el informe también se expone a Coronel por la falta de contratos de mantención, problemas con el contrato de postventa de los equipos y escasez en la dotación de operadores. Javier Valencia, administrador municipal de Coronel, afirmó que trabajan en subsanar las observaciones.

En Concepción se constató que varias cámaras estuvieron fuera de servicio por periodos prolongados. También se evidenciaron problemas en dispositivos adquiridos a través de un fondo de la Subsecretaría de Prevención del Delito que no están operativos y la falta de conexión de las cámaras con la Cenco.

Ante esto, desde el municipio penquista informaron, en un breve escrito, que tras revisar los antecedentes, se están llevando a cabo las acciones pertinentes e implementando medidas correctivas para subsanar las observaciones.

En el caso de Tomé se detectó la falta de operadores para vigilar las cámaras, pero también para conducir los móviles de seguridad ciudadana.