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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La actriz Busy Philipps, reconocida por su participación en series como ¿Y dónde están las rubias? y Dawson’s Creek, reveló que le diagnosticaron un tumor cerebral maligno raro, sometiéndose a dos cirugías en dos meses. El tumor, un oligodendroglioma de grado 2, fue detectado en una resonancia hecha por casualidad. Tras una operación exitosa, una infección postoperatoria obligó a una segunda cirugía para limpiar la zona. Actualmente, Philipps no necesita quimioterapia, pero requiere controles regulares para vigilar posibles recurrencias.

La actriz Busy Philipps, conocida por sus papeles en ¿Y dónde están las rubias? y Dawson’s Creek, reveló que le diagnosticaron un raro tumor cerebral maligno, hallazgo que la llevó a someterse a dos cirugías en apenas dos meses.

Philipps, de 47 años, recibió el diagnóstico de un oligodendroglioma de grado 2, un tumor poco común y de crecimiento lento. Los médicos detectaron la lesión en febrero, pese a que la actriz no presentaba síntomas evidentes y un año antes un chequeo médico no había levantado alertas.

En conversación con People, la intérprete resumió el complejo periodo como “los seis meses más extraños de mi vida”. “Estoy agradecida de estar viva”, afirmó Philipps, quien aseguró sentirse como “la chica con más suerte en el mundo”.

El examen que permitió a Busy Philipps descubrir el tumor

El hallazgo ocurrió casi por casualidad. La actriz decidió realizarse una resonancia magnética de cuerpo completo luego de conocer que este tipo de examen podía detectar numerosas enfermedades.

Su médico de cabecera había intentado disuadirla de realizarse el estudio en 2025. Sin embargo, Philipps mantuvo la idea después de conversar con el médico internista Justin Donlan, esposo de una prima, quien le dijo que “el conocimiento es poder”, recogió Page Six.

La actriz agendó inicialmente el procedimiento para enero, aunque una tormenta en Nueva York obligó a postergarlo hasta el 12 de febrero.

La fecha adquirió además una carga emocional especial. Un día antes había muerto James Van Der Beek, su compañero de reparto en Dawson’s Creek, a los 48 años tras padecer cáncer de colon.

Philipps incluso pensó en cancelar el examen debido al impacto de la noticia, pero su exmarido, Marc Silverstein, la convenció de asistir.

La resonancia detectó una lesión cerebral y nuevos estudios terminaron por confirmar la gravedad del hallazgo. “Esto es un tumor real, y está dentro de tu cerebro. Y Busy, hay que extirparlo”, recordó Philipps sobre las palabras que recibió de un neurólogo.

La noticia la dejó “hiperventilando y tratando de respirar”. Una de sus principales preocupaciones fue cómo comunicar el diagnóstico a sus hijos, Birdie, de 18 años, y Cricket, de 13.

“No paraba de decirle: ‘Birdie, tú no estás en la película donde tu madre muere en tu último año de instituto. Esa no es la película en la que estás. Te lo prometo’”, relató la actriz.

Dos cirugías en dos meses

El 2 de marzo, Philipps ingresó al quirófano para someterse a una intervención de cinco horas. Los médicos lograron extraer una masa de 2,6 centímetros.

Su neurooncólogo, John Golfinos, explicó a People que detectarlo en ese momento resultó clave, pues el tumor “habría sido mucho más difícil de extirpar por completo” si hubiese alcanzado dos o tres veces su tamaño.

“Se considera maligno, pero tiene el mejor pronóstico de todos los gliomas malignos”, explicó el especialista. Según detalló, su clasificación como cáncer responde principalmente a la posibilidad de que vuelva a desarrollarse con el tiempo.

La recuperación inicial avanzó favorablemente, pero en abril surgió una nueva complicación. Durante una cita con su dermatólogo, el médico observó la cicatriz de la operación y manifestó preocupación por su aspecto.

Los exámenes confirmaron que Philipps había contraído una infección por estafilococo en la zona de la incisión, por lo que tuvo que regresar al quirófano. Los médicos retiraron pequeños elementos de titanio que habían colocado en su cráneo y limpiaron la infección.

“Sentí que volvía al punto de partida… Estaba realmente muy disgustada”, reconoció.

Revisiones periódicas

Actualmente, Philipps no necesita someterse a quimioterapia ni radioterapia, aunque deberá realizarse controles y exploraciones periódicas para vigilar una eventual reaparición del tumor.

Tras superar ambas intervenciones, la actriz incluso retomó sus compromisos profesionales. También asegura que ahora comprende una sensación que había comentado durante años con su amiga y compañera de Dawson’s Creek, Michelle Williams.

“No era consciente de que algo anduviera realmente mal, pero algo no funcionaba correctamente. Era como si no pudiera controlarlo”, explicó.

Ahora, tras conocer el diagnóstico y atravesar dos operaciones, Philipps asegura que ya no siente que su “cerebro esté roto”. “No hay nada que temer al tener información. Al contrario, nos da poder”, concluyó.