El actor fue acusado por abuso sexual, el cual habría cometido en contra de la hija de su expareja Claudia Di Girolamo, Rafaella, cuando esta tenía entre 13 y 16 años. Sin embargo, el artista no pisará la cárcel incluso si es hallado culpable.

En 1981, Cristián Campos y Claudia Di Girolamo hacían su debut actoral en la famosa teleserie de UC TV, “La Madrastra”. Mientras la actriz interpretaba a una de las hijas de la protagonista, su relación con el hombre detrás del papel de Greco Molina, iba naciendo.

En ese entonces, la producción llegaba a los 80 puntos de rating, al mismo tiempo que Di Girolamo y Campos comenzaban un romance detrás de las cámaras. En ese entonces, Rafaella, la primera hija de la actriz, ya tenía tres años.

Poco tiempo después, Pedro y Antonio llegaban a completar la familia formada por los actores.

Pero en 1994, sin mayores explicaciones a la opinión pública, la relación entre Cristián Campos y Claudia llegaba a su fin.

La querella contra Campos y la carta de los Di Girolamo

Desde ello, transcurrieron 30 años, hasta que hace una semana, a través de Fundación para la Confianza, Rafaella Di Girolamo, de 46 años ahora, presentó una querella contra quien fuera su padrastro, Cristián Campos.

La organización reveló en sus redes sociales que los hechos habrían ocurrido durante la infancia de la psicóloga, cuando el actor “le debía el máximo deber de cuidado, respeto y protección, en su calidad de adulto responsable y garante de sus derechos, sin embargo, utilizó su posición asimétrica para confundir, controlar y cometer abusos en su contra”, afirmaron.

Más tarde, la propia familia Di Girolamo se encargó de detallar la instancia en la que ocurrieron los hechos por medio de una carta en apoyo a la hija de Claudia: “Hace un tiempo atrás, gracias a la valentía y entereza de Raffaella di Girolamo, nos enteramos de su abuso sexual reiterado cometido por parte de Cristián Campos Sallato. Este abuso comenzó a los 13 años cuando ella era menor de edad. Se prolongó hasta sus 16, 17 años mientras él era parte de la familia y padre de sus hermanos“.

A pesar de que en su declaración, Campos aseguró sentirse tratado como un “mal bicho” y que no merecía ser acusado como tal. Perseverando en su inocencia, el actor afirmó que “ante esta repugnante y dañina injusticia, me defenderé con todas mis fuerzas”.

El escenario legal del actor

En consecuencia, el intérprete de Tomás en “Verdades Ocultas”, hoy figura como querellado ante la justicia chilena por el delito de abuso sexual, explica Nelson Salas Stevens, Abogado penal especialista en delitos sexuales.

El profesional plantea como un importante antecedente del porqué Campos no pisará la cárcel, es que “los hechos que se le imputan en la querella son todos anteriores al año 2019”, fecha en que se dictó que los delitos sexuales son imprescriptibles.

No obstante, tal como explica Salas, esa modificación es aplicable a casos desde esa fecha y no de forma retroactiva, es decir, las agresiones sexuales que acusa Rafaella, han prescrito, pues han pasado más de 10 años desde que fueron cometidos hasta que fueron denunciados.

Por ello, tal como recogió La Radio cuando se admitió la querella contra el actor, el caso será investigado por el juez del 34° Juzgado del Crimen, Edgardo Gutiérrez.

Respecto a esta “justicia antigua”, como describe el experto, obliga a Campos a declarar, en contraste con el método actual, pero al mismo tiempo no entrega una condena más allá de lo simbólico.

“Es un pronunciamiento que si se da por acreditado el hecho, independiente de que estén prescritos, se dicta una sentencia, dando las razones por los cuales entiende que adquirió convicción y dicta una condena que pudiésemos decir, más bien simbólica, que no puede ser aplicada porque el hecho está prescrito“, detalla.

¿Por qué se presenta la querella si no habrá condena?

“Un efecto reparador”, concluye Salas sobre esta incógnita. “Presentar una querella por hechos prescritos no necesariamente tiene esta expectativa económica, sino que también en muchas víctimas produce un efecto reparador”, explica el abogado.

“Si bien el hecho no va a ser sancionado penalmente, sienten que no quede en la impunidad el hecho, de que se transparenta al hacerse público y de recibir muchas veces apoyo”, agrega sobre las razones que podría haber tenido Rafaella, para acusarlo después de tantos años.

¿Por qué Cristián Campos no pasará ningún día en la cárcel, incluso si es hallado culpable?

Tal como explica el profesional, los hechos están preescritos, por lo que el juez encargado de la causa solo podría sentenciarlo -encontrarlo culpable o inocente-, lo que no llevaría a una condena.

Sin embargo, con esta conclusión, Di Girolamo podría recurrir a una instancia civil, con el fin de ser indemnizada. Sobre esta reparación, podría ser económica o incluso llevar a una disculpa pública, no obstante, esto debe ser acordado con el acusado.

Pero en ninguna de las instancias existe una pena que lleve a Campos a ser privado de libertad o a presidio.