Este lunes 28 de septiembre se cayeron los recursos de Dominga en la Corte Suprema y así el proyecto queda rechazado. Según los antecedentes, Andes Iron presentó un escrito formal ante el máximo tribunal para desistirse de todos los recursos legales interpuestos contra el último rechazo del proyecto minero-portuario Dominga. Por tanto, judicialmente se retrocede al 7 de enero de 2025.
La acción judicial pone fin a una serie de acciones legales iniciadas por la empresa luego de que, en febrero de 2026, la Corte de Apelaciones de Antofagasta confirmara el rechazo entregado por el Comité de Ministros en 2025, bajo la administración de Gabriel Boric.
Frente a esa decisión, Andes Iron había acudido a la Corte Suprema y solicitó la suspensión de los efectos de la sentencia. Sin embargo, antes de conocer el fallo del máximo tribunal, la empresa desistió.
La causa ya se encontraba en acuerdo en la Suprema. Los ministros habían estudiado los antecedentes antes de que se conociera la sentencia. Con el desistimiento, ese pronunciamiento ya no se producirá y queda vigente lo resuelto por la Corte de Antofagasta respecto al rechazo ambiental de Dominga.
Efecto del desistimiento de Dominga
“El efecto que tiene esta acción de la empresa es que no se dictará sentencia y, en consecuencia, volvemos a lo determinado por la Corte de Apelaciones de Antofagasta”, explicó Antonia Berríos, abogada representante de la Asociación de Pescadores y Mariscadores de Los Choros.
La discusión no necesariamente va a terminar ahí. El Servicio de Evaluación Ambiental admitió recientemente a trámite una solicitud de invalidación relacionada con el rechazo del proyecto.
Esa admisión abre una nueva discusión por la vía administrativa. Con esto, aseguran algunos, podría eventualmente ser revisado por el Comité de Ministros, pero ahora de la administración de José Antonio Kast.
La propia empresa había solicitado la suspensión provisional de los efectos de lo resuelto por la Corte de Antofagasta para poder ejecutar su proyecto.
Inicio de obras de proyecto Dominga
Hace pocas semanas, Andes Iron anunció el inicio de obras y desató una fuerte controversia en el ámbito social, político y científico. La empresa carecía de una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) firme y definitiva.
Comunidades locales y organizaciones de la sociedad civil catalogaron ese acto como una maniobra de presión. El asunto escaló cuando se dieron a conocer informes de la Corporación Nacional Forestal (Conaf).
Esos informes constataban el corte sin autorización y la destrucción de vegetación nativa protegida en el área de influencia del proyecto. Los hallazgos fueron calificados como graves, dado que se realizaron sin contar con los permisos correspondientes y en pleno periodo de judicialización.
“Esto prueba que las maniobras de Dominga por hacernos creer que estaba aprobada era solo un intento comunicacional, querer debilitarnos e infundir miedo, pero nunca lo lograrán”, afirmó Gabriel Molina, pescador de la comuna de La Higuera.
Salida política
Desde el punto de vista legal, ya no existen recursos disponibles para revertir lo establecido por la Corte de Apelaciones de Antofagasta. El proyecto queda rechazado.
Hace pocos días el Servicio de Evaluación Ambiental admitió a trámite solicitudes para invalidar el rechazo entregado al proyecto Dominga. Esa vía podría explicar que la empresa apueste por la administración del presidente Kast para una salida política.
“Dominga es un proyecto que ha concluido tres veces su evaluación ambiental con rechazo; es además una iniciativa profundamente cuestionada a nivel ético”, afirmó Nancy Duman, vocera de la Alianza Humboldt Atacama-Coquimbo.
“La pregunta para el gobierno es si es válido pasar por encima de la ética y del poder judicial con tal de llevar adelante un proyecto rechazado y que una parte importante de la comunidad local no quiere”, cerró Carolina Bahamones, vocera de MODEMA y habitante de la localidad de Los Choros.