José Manuel ‘Flaco’ López recordó una de las escenas más particulares que protagonizó durante su primer Mundial con la selección argentina.
El delantero de Palmeiras llegó con la Albiceleste hasta la final de la cita en Norteamérica, pero no pudo quedarse con el título, que finalmente fue para España. Y después de la derrota, López tomó una decisión que llamó especialmente la atención.
Fue el único jugador del plantel de Lionel Scaloni que no dio la espalda a la celebración de la ‘Furia Roja’, quien timbró su segundo título planetario tras el conseguido en Sudáfrica 2010.
Y el propio atacante explicó, 45 días después de la definición de la Copa del Mundo, qué lo llevó a permanecer allí, en uno de los momentos más difíciles de su carrera.
López vinculó su decisión con una enseñanza que recibe constantemente de Abel Ferreira, su entrenador en el conjunto brasileño.
“Creo que fue en gran medida porque así nos lo dice nuestro entrenador Abel. Siempre nos inculca y nos habla de eso. Es el hecho de ser respetuoso”, explicó en una distendida charla con niños para el canal oficial del ‘Verdao’.
Pero detrás de aquel gesto había algo más profundo. “Creo que en ese momento necesitaba mirar porque yo también quiero volver allí algún día y lograr ganar”, aseveró.
“Eso es parte del sufrimiento, hay que aceptarlo y mirar las cosas. Eso te hará mucho más fuerte cuando logres lo que tanto deseas”, añadió.
López también reflexionó sobre la manera en que un futbolista debe afrontar una derrota de semejante magnitud. Para él, perder una final forma parte del deporte y la clave está en aceptar el resultado sin dejar de avanzar.
“Cuando el argentino no puede ganar, porque el fútbol es un deporte, lo acepta de la mejor manera posible y entrega todo lo que tiene dentro del campo. Cuando no podemos ganar se acepta y se sigue adelante”, cerró.