La firma, especializada en la comercialización de videojuegos, llegó a tener más de 10 sucursales a lo largo del país, las que paulatinamente ha ido cerrando. El año pasado su competencia, Microplay, salió por completo del mercado tras declararse en insolvencia.

En los últimos días usuarios en las redes sociales comenzaron a alertar el cierre de varias sucursales de Zmart, que a través de su plataforma web y tiendas físicas comercializa videojuegos.

Si bien la firma indica en su sitio web que cuenta con una “amplia red de tiendas a lo largo de Chile”, ahí mismo se puede ver que sólo detallan cuatro locales: Mall Plaza Arica, Mall Plaza Iquique, Santiago Centro y Rancagua-Machalí.

Sin embargo, llegó a tener más de 10 tiendas a lo largo de Chile.

Sucursales de la capital (Mall Paseo Quilín, Los Domínicos, Mall Plaza Vespucio) ya no existen y BioBioChile constató que en Concepción también bajó sus cortinas.

Nuestro medio intentó por más de una vía contactar a la empresa para conocer detalles de la situación, pero no obtuvo retroalimentación.

La duda es si se convertirán en una tienda 100% online o si definitivamente culminarán sus operaciones; o buscarán acreditar una insolvencia ante la justicia.

De acuerdo a nuestro medio asociado Tarreo.com, una fuente cercana a Zmart les habría indicado que todo apuntaría a un fin de las operaciones.

El citado medio también mencionó que, respecto de este escenario, “no existe confirmación oficial” ni ninguna declaración -de momento- por parte de la tienda.

El caso de Microplay

El año pasado, luego de 24 años de presencia en el mercado, Microplay -del mismo rubro de Zmart- vio una luz verde a su solicitud de quiebra.

La justicia dos veces rechazó su insolvencia e incluso, en una oportunidad, argumentó que la tienda sí podía pagar lo que debía.

Pese a que su gama de productos era llamativa y a la vanguardia de lo que buscaban los “gamers”, la piratería, estallido social, pandemia e inflación terminaron por endeudar a la compañía, profundizó una indagación realizada por el equipo de Reportajes de BioBioChile, que siguió de cerca el caso.

En todo ese proceso, Microplay cerró sus redes sociales y bajó su sitio web.

Apuntó, además, que la gente ya no estaba comprando y que se proyectaba un decrecimiento en el rubro (compra de videojuegos en formato físico).