Los retiros de las AFP y las ayudas estatales, como el IFE, impulsaron la compra de vehículos. Sin embargo, eso al parecer estaría quedando atrás.

Luego de la explosión que se produjo en la demanda por vehículos usados a mediados del año 2020 a pocos meses de haber comenzado la pandemia, hoy sufren una baja considerable en sus ventas con menos del 53%.

El boom en la venta de autos usados al parecer va quedando en el pasado. Los retiros del 10% de las AFP hoy se ven lejanos y la falta de stock de autos nuevos se ha ido normalizando poco a poco gracias a las aperturas de puertos y Aduanas.

Por eso se esperaba que este año la industria automotriz volviera a ser impactada, pero esta vez a la baja.

Según cifras de Yapo.cl la compra de autos usados mostró una diferencia significativa durante enero en comparación con el mismo período del año anterior, con una disminución del 53%, mientras que la demanda bajó casi 60%.

“Esta fuerte disminución de la demanda se explica porque a finales de 2020 debido a los retiros del 10% muchas personas comenzaron a cotizar y comprar vehículos, en especial, por temas de seguridad para así evitar el uso del transporte público”, comentó Claudia Castro, gerenta de Clasificados de Yapo.cl.

La ejecutiva recordó además que el auto se transformó en un medio para generar ingresos adicionales y contar con mayores libertades al momento de querer trasladarse una vez que las restricciones por pandemia fueron disminuyendo.

Este fenómeno, a su vez, impactó el precio promedio de los autos vendidos, ya que en enero de 2021 este fue de $7.695.000, mientras que, en enero recién pasado, el precio promedio alcanzó los $10.990.000, es decir, un 43% más caro.

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“El incremento en el precio de los autos usados viene dado por la inmediatez, pues aún existen demoras en la entrega de los autos nuevos y frente a la espera, muchas personas prefieren comprar autos seminuevos o usados”, explicó la experta de Yapo.cl.

Respecto a cómo se comportará el mercado automotriz los próximos meses, Castro concluye que “si hace algunos meses el tiempo de espera de un auto nuevo podía alcanzar hasta 8 meses, hoy vemos que ha ido disminuyendo. A medida que exista una mayor disponibilidad de vehículos nuevos, los precios de los autos usados deberían comenzar a estabilizarse y bajar”.