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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Israel llevó a cabo una arriesgada operación en Líbano para recuperar los restos del aviador Ron Arad, desaparecido en 1986, desatando un violento enfrentamiento que dejó 41 muertos. A pesar de la intensa búsqueda en un cementerio de Nabi Chit, el cuerpo no fue encontrado. Arad fue capturado por un grupo chií hace 40 años y se cree que fue torturado. A pesar del fracaso de la misión, la familia Arad enfatizó que no desea más derramamiento de sangre.

La fallida misión por recuperar el cuerpo del aviador Ron Arad, perdido en el Líbano en 1986, es algo que genera malestar en Israel. En concreto, el pasado 6 de marzo una unidad se internó en una aldea libanesa llamada Nabi Chit, siguiendo una pista de que los restos estaban en ese cementerio, pero al ser descubiertos se desató un infierno que dejó 41 muertos. Para peor, el cadáver no fue hallado.

De acuerdo a AP, Arad fue capturado hace 40 años por un grupo chií llamado Resistencia de los Creyentes, y se cree que fue sometido a torturas por varios años.

Su rastro se perdió hacia 1988, pero siempre se tuvo la certeza, en el entorno de Israel, que había permanecido en la aldea antes mencionada. Desde ese entonces, el aviador se convirtió en una especie de emblema en el país.

La primera misión ocurrió en 1994, cuando el ejército de Israel se adentró en el Valle de Bekaa, y capturaron al líder de Resistencia de los Creyentes, Mustafa Dirani, quien fue llevado a territorio israelí para ser interrogado.

Por otro lado, en 2008 un informe de Hezbollah sugirió que Ron Arad había muerto poco después de su captura, presuntamente al escapar e intentar llegar a su país.

La sangrienta misión para recuperar cuerpo de Ron Arad

De acuerdo a lo que reporta El Mundo, basado en un reportaje del medio francés Liberation, ese 6 de marzo el ejército de Israel descendió en las montañas de la frontera de Líbano y Siria, posteriormente bajaron con total camuflaje hasta Nabi Chit.

Los informes indican que todos portaban uniformes del ejército libanés, además de ambulancias y equipamiento de la Cruz Roja, evidentemente para no despertar sospechas en la población local.

El grupo ingresó hasta el cementerio de Chokr, donde hay cientos de tumbas de soldados y civiles muertos en combate. Tras aquello, comenzaron a cavar en una de las tumbas, con la esperanza de hallar el cadáver.

Según replica Corriere della Sera, la unidad contaba con informes de inteligencia de El Mossad, que aseguraban que Arad estaba en esa zona.

No obstante, durante esa noche, el grupo fue descubierto por una mujer llamada Hamda al-Halbawi, quien desde su hogar alertó a los vecinos de la zona. Acto seguido, se desató un infernal intercambio de balas entre los soldados israelíes y civiles del pueblo.

Un sobreviviente, llamado Muflaj Shukar, relató diario El Mundo parte de lo que sucedió: “Un grupo de mujeres descubrió que había algo raro cuando vieron a los israelíes junto al cementerio. Iban vestidos con uniformes del ejército libanés y usaban tres ambulancias. Comenzaron a gritar y de inmediato los vecinos sacaron sus armas (la posesión de ametralladoras es una tradición ancestral en la Bekaa) y empezaron a disparar a los israelíes”.

“Aquí todo el mundo apoya a Hizbulá pero fue la gente, no Hizbulá, quien peleó con los israelíes”, indicó el alcalde del lugar, Hani al-Musawi.

Posteriormente vino la retirada del grupo israelí, en medio de un bombardeo continuo a la aldea, el cual se extendió por varias horas.

Otra testigo, llamada Munira al Musawi, sostuvo: “Los israelíes nos llamaron poco después de las 23.00 y nos dijeron que teníamos que marcharnos. Empezaron a bombardear 15 minutos después. Parecía un terremoto continuo. Me tuve que tapar los oídos para soportar el ruido de las explosiones”.

“Afuera, los aviones, los drones y helicópteros israelíes, intentaban abrir una senda para que sus comandos pudieran huir de Nabi Chit”, remató el citado medio.

Associated Press cifra en 41 los muertos durante aquella noche, además de cientos de heridos. Israel confirmó que no tuvo bajas.

No obstante, el país reconoció que la misión en el papel había fracasado. “Las fuerzas especiales tuvieron una operación para encontrar indicios relacionados con el piloto desaparecido Ron Arad. No hemos encontrado pistas”, indicó el portavoz del ejército israelí, Avichay Adree.

Por su lado la propia esposa de Ron Arad, Tami Arad, aseveró que su familia no quería más derrame de sangre.

“Nuestro deseo de saber qué le ocurrió a Ron se detiene en el momento en que pone en peligro a soldados israelíes. Durante 40 años hemos vivido con el hecho de que Ron está desaparecido, y queremos saber qué le ocurrió a Ron, pero no a cualquier precio. La santidad de la vida está por encima de cualquier cierre del círculo de certeza para nosotros”, expuso en Facebook.

Por último, el propio primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró brevemente que los resultados “no fueron los esperados”.