Las acciones de Tesla volvían a registrar fuertes caídas este jueves en Wall Street, donde llegaban a desplomarse más de un 10% poco después de la apertura pasada en Wall Street.
Todo ante la preocupación de los inversores por las posibles consecuencias de la victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos para el imperio empresarial de Elon Musk.
El retroceso se produjo después de que los títulos del fabricante de vehículos eléctricos cedieran un 3,3% en la sesión del miércoles. De esta forma, Tesla acumula una caída de alrededor del 23% en lo que va de año, en un contexto de creciente incertidumbre política y de ventas generalizadas en el sector tecnológico.
La presión vendedora también alcanzó a SpaceX, la compañía aeroespacial y de inteligencia artificial dirigida por Musk, cuyas acciones cerraron las operaciones de ayer con una baja del 9,05% hasta US$123,62 según Bloomberg.
Ambas empresas tienen su sede en Texas, uno de los estados en los que los demócratas lograron avances electorales.
Incertidumbre política y temor sobre control tecnológico
Los inversores temen que el nuevo equilibrio de fuerzas en el Congreso estadounidense, con los demócratas al frente de ambas cámaras, pueda traducirse en un mayor escrutinio regulatorio sobre las compañías de Musk y dificultar algunos de sus proyectos de expansión.
Entre los ámbitos que podrían verse afectados figuran los proyectos vinculados a la inteligencia artificial, el desarrollo de centros de datos y las actividades de Starlink, además de los contratos y las relaciones de sus empresas con la Administración estadounidense.
La caída de Tesla se enmarca, además, en una jornada de fuertes pérdidas para los valores tecnológicos y las compañías relacionadas con la inteligencia artificial. El Nasdaq retrocedió un 5,52% al cierre de la sesión, lastrado por las ventas en semiconductores y empresas vinculadas a las infraestructuras de IA.