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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Unidad de Fomento (UF) experimentará un aumento de $164,52 en un mes, alcanzando los $41.295,46, debido al último Índice de Precios al Consumidor (IPC) que subió 0,4% en septiembre. La UF se ajusta por inflación, impactando préstamos, arriendos, seguro y más. El Gobierno busca internacionalizar el peso para impulsar créditos a largo plazo, especialmente hipotecarios. A pesar de una inflación menor a la esperada en septiembre, hubo alzas en alimentos, transporte y gasolina, acumulando un incremento del 20,8% en el año.

En línea con su naturaleza de reajuste por la inflación, la Unidad de Fomento (UF) anotará nuevas subidas durante los próximos 31 días.

Según el último reporte del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre subió 0,4%, acumulando 4,0% en el año y 4,1% a doce meses.

Bajo este contexto, la UF irá sumando $164,52 en un mes, pasando de $41.130,94 a $41.295,46, según se desprende de los datos oficiales en el Banco Central.

Unidad de fomento entre octubre de 2025 y 2026 (sin reajuste por IPC de septiembre)

¿Qué es la UF?

La UF representa la reajustabilidad del peso, de acuerdo con la inflación: sus ajustes dependen directamente del IPC.

En palabras simples, esto quiere decir que su valor en pesos se recalcula cada mes en función del IPC.

Su variación incide en la mayoría de los préstamos, sobre todo los que tienen relación con el mercado inmobiliario -arriendos e hipotecarios- ya que están fijados en UF; también en los planes de salud, fondo de cesantía, seguros, costos de la educación, entre otros.

Nueva subida de la Unidad de Fomento (UF)

Tras la presentación de la nueva reforma al mercado de capitales del Gobierno (la llamada MK4), la UF ha vuelto a tomar parte de la discusión, ya que uno de los aspectos que desea impulsar el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, es la “internacionalización del peso” para que pueda ser usada como moneda de reserva y, así, propiciar la entrega de más créditos a largo plazo, como los hipotecarios.

El financiamiento para la vivienda en Chile hoy está dominada por créditos en UF, ya que los bancos la usan como una forma de “cubrirse” ante el riesgo inflacionario. Si bien se ha discutido previamente la prohibición de préstamos en Unidad de Fomento -dado que no siempre los sueldos suben al mismo ritmo que la inflación- tanto el Banco Central como el Gobierno previo y actual se han mostrado contrarios a esta idea, advirtiendo que podría encarecer el costo del crédito.

Con todo, el presidente de BancoEstado, Mario Farren, se ha mostrado positivo ante la idea de avanzar hacia los créditos hipotecarios en pesos, señalando que “tenemos que permitir que nuestra propia moneda se utilice más en nuestro mercado. Nuestra moneda es el peso, no la UF”.

Se modera el IPC

Respecto al IPC de septiembre, la variación resultó menor a lo esperado por el consenso del mercado, y viene a ser menor que la de agosto (0,6%). Las principales incidencias vinieron de alimentos y bebidas no alcohólicas, además del transporte.

Esta última categoría se vio impulsada por las gasolinas (2,7% de alza), que en el año acumulan un alza de 20,8%.

A su vez, la inflación interanual se mantuvo en el 4,1% del mes anterior. Ignacio Mieres, head of research de XTB, dijo que, si bien aún se vislumbran presiones, “el último registro refleja una moderación en el ritmo de crecimiento de los precios”.

“Seguros y servicios financieros fue la categoría que más contribuyó a contener la inflación. Un elemento relevante fue el comportamiento de la inflación subyacente, que excluye componentes volátiles y registró un aumento inferior al índice general, lo que sugiere que las presiones inflacionarias estuvieron concentradas principalmente en alimentos y combustibles, más que en un aumento generalizado de los precios en la economía chilena”, explicó en un análisis compartido a BBCL.

Sobre las implicancias para las tasas de interés, Mieres sostiene que el resultado podría dar más margen al Banaco Central para mantener cautela antes de ajustar la política monetaria.

“La menor presión inflacionaria reduce la necesidad de un endurecimiento monetario adicional, aunque la evolución de los combustibles continúa siendo un factor de riesgo. El tipo de cambio reaccionó al alza, con un avance cercano al 0,7%, reflejando tanto una menor expectativa de ajustes restrictivos en las tasas de interés locales como el fortalecimiento internacional del dólar durante la sesión”, concluyó.