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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un estudio revela el hallazgo de 84 objetos misteriosos en galaxias cercanas a la Vía Láctea, identificados como fuentes de rayos X "hipersuaves". Estos objetos, difíciles de detectar a simple vista, podrían ser enanas blancas, novas o incluso albergar agujeros negros en su interior.

Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Astronomy da cuenta de un misterioso descubrimiento en el espacio. Resulta que los astrónomos identificaron 84 objetos desconocidos en medio de algunas de las galaxias cercanas a la Vía Láctea.

De acuerdo con Science Alert, estos raros objetos brillantes inicialmente habían pasado desapercibidos en observaciones del Observatorio de Rayos X Chandra de la NASA, ya que son fuentes de rayos X “hipersuaves”.

Mustafa Muhibullah, astrónomo de la Universidad de Alabama y autor del estudio, dijo en declaraciones al medio que “lo que más nos sorprendió es que, a pesar de ser tan difíciles de detectar, pueden ser extremadamente luminosos”.

Muhibullah y sus colegas llaman a estos objetos “hipersuaves” porque sus rayos X transportan poca energía. De hecho, la mayor parte de su radiación es luz ultravioleta extrema (EUV), que se sitúa entre la luz ultravioleta y los rayos X, lo que explicaría por qué Chandra no los identificó inmediatamente.

“Lo que Chandra observa es únicamente la tenue cola de rayos X de baja energía de esa emisión”, aclara el astrónomo. Algunos fueron encontrados en las galaxias Andrómeda y M101, a pocos años luz de la Tierra.

Además, creen que haber hallado 84 es solo la punta del iceberg, ya que es posible que solo consiguieran identificar a los más brillantes. Otros podrían seguir ocultos en las profundidades.

¿Qué son?

Por el momento no lo saben. Muhibullah plantea que podría tratarse de enanas blancas, que son los restos pequeños y densos que dejan las estrellas medianas —como el Sol— cuando mueren.

Sin embargo, también barajan la posibilidad de que sean novas, es decir, enormes explosiones estelares gigantes que suelen ocurrir en sistemas binarios de estrellas moribundas; o podrían incluso contener agujeros negros en su interior.

“Proponemos que las fuentes hipersuaves representan sistemas binarios de rayos X que abarcan diversas clases físicas, incluyendo enanas blancas en acreción o sistemas post-nova (que son potenciales progenitores de supernovas de tipo Ia) y sistemas que albergan agujeros negros en acreción”, señala el paper.

Fuentes de rayos X hipersuaves en la región central de la galaxia elíptica NGC 3379
Fuentes de rayos X hipersuaves en la región central de la galaxia elíptica NGC 3379 | Mustafa Muhibullah et al.

“Más allá de su naturaleza esquiva, podrían desempeñar un papel crucial en la ionización del gas dentro de las galaxias“, añade.

Recordemos que la ionización le permite a los astrónomos saber qué está ocurriendo dentro de una galaxia, ya que el gas ionizado puede emitir luz en determinadas longitudes de onda, y ellos analizan esas emisiones para estudiar diversos fenómenos, como la formación de estrellas, por ejemplo.

Referencia:

Mustafa Muhibullah y otros autores. Hypersoft X-ray sources as a low-energy class of luminous cosmic emitter. Nature Astronomy, 2026.