La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, no quiso anticipar este jueves en Berlín el próximo movimiento de los tipos de interés a los depósitos de los bancos, tras haberlos subido en 25 puntos básicos, hasta el 2,5%, porque “la inflación se mantendrá muy por encima del objetivo durante un período prolongado” debido a la guerra en Irán.
El Consejo de Gobierno del BCE también decidió en Berlín por unanimidad incrementar en 25 puntos básicos los tipos de interés de las subastas semanales, hasta el 2,65%, y de la facilidad marginal de crédito, por los que presta a los bancos a un día, hasta el 2,90%, con efecto a partir del 16 de septiembre.
La subida del precio del dinero acordada este jueves por el BCE es la segunda este año desde el inicio de la guerra de EEUU con Irán y el aumento de las tensiones en Oriente Medio.
El máximo órgano ejecutivo del BCE se reúne una vez al año en una ciudad de la zona del euro fuera de su sede central en Fráncfort, y este miércoles y jueves lo hizo en Berlín, bajo los auspicios del Bundesbank, el banco central de Alemania.
El BCE prevé que la guerra en Irán va a elevar la inflación más y observa que la economía resiste, por eso está confiado en que la subida de los tipos de interés es adecuada para detener la escalada de los precios sin que el crecimiento se resienta demasiado.
En el 2,5%, los tipos de interés están en la parte máxima de lo que el propio BCE considera un nivel neutral, que ni impide ni impulsa el crecimiento, pero si los sube más, ya llegarían a un nivel restrictivo.
La inflación en Europa volverá al objetivo a finales de 2027
El BCE prevé que “la inflación general se mantenga claramente por encima del objetivo en el primer semestre de 2027″, debido a que las guerras en Irán y en Ucrania han subido más los precios de la energía.
El precio del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, ha superado esta semana los US$100 y el precio del gas está en máximos desde finales de 2022.
La inflación aumentó hasta el 3,3% en agosto, desde el 2,9% en julio, debido a que la energía se encareció un 14,3% (10,3% de julio).
A ello contribuyeron los márgenes de refino de los combustibles líquidos, que son la rentabilidad obtenida al transformar petróleo crudo en derivados como la gasolina y diésel, y la subida de los precios de las materias primas energéticas, según el BCE.
Lagarde dijo que la inflación volverá a niveles en torno al objetivo, que es el 2%, a finales de 2027.
Así lo reflejan las nuevas proyecciones macroeconómicas de inflación y crecimiento para la zona del euro del BCE.
Ahora el BCE prevé una inflación general del 3,0% en 2026, del 2,5% en 2027 y del 2,1% en 2028. También mantiene sus pronósticos de inflación para este año, pero prevé ahora que la inflación será algo más elevada en 2027 y 2028 en comparación con sus pronósticos de junio.
Lagarde espera que la subida de los precios energéticos se transmita gradualmente al encarecimiento de los alimentos. Pero de momento, no observa que el encarecimiento de la energía se traspase a los salarios.
El crecimiento anual de la remuneración por asalariado se situó en el 3,3% en el segundo trimestre, por debajo del 3,5% registrado en el primer trimestre.
El BCE prevé mayor crecimiento
Asimismo, el BCE prevé un crecimiento en la zona del euro del 0,9% en 2026, del 1,4% en 2027 y del 1,5% en 2028.
El BCE observa “una capacidad de resistencia de la economía de la zona del euro mayor de la esperada” por la resistencia del consumo privado y el gasto público, y por eso revisa al alza sus pronósticos de crecimiento para 2026 y 2027.