Un hombre imputado por la Fiscalía de Chillán, a raíz de un robo de 600 pesos en galletas, recuperó su libertad, tras ser absuelto en un segundo juicio y luego de cumplir casi dos años de prisión preventiva.
La sentencia fue obtenida por la Defensoría, que calificó como injusta la acusación del Ministerio Público.
Un hombre que fue llevado a juicio por el robo de dos paquetes de galletas en la capital regional de Ñuble, recuperó su libertad después de pasar 22 meses en prisión preventiva, esto luego de un segundo juicio que consiguió la Defensoría Penal a través de un recurso de nulidad.
En el primer juicio, si bien el Ministerio Público solicitó para Víctor Ortiz Baeza una pena de 10 años de cárcel por el delito de robo con intimidación, el Tribunal Oral de Chillán finalmente dictó una sentencia condenatoria, pero decretando como sanción 5 años de prisión.
La defensora penal, Pía Espinoza, dio cuenta del fallo absolutorio conseguido en el segundo juicio, al calificar como injusta la acusación presentada por la Fiscalía de Chillán.
“Lo supuestamente robado eran dos galletas ‘Carioca’, marca Fruna, avaluadas en 600 pesos. En el primer juicio oral fue condenado a la pena de 5 años y un día de presidio efectivo. Sin embargo, la defensa recurrió en unidad ante la ilustrísima Corte de Apelaciones de Chillán, quien en un fallo unánime acoge este recurso. El día 19 de agosto se celebra el segundo juicio oral, quien determina absolver a mi representado de los cargos que injustamente le formuló el Ministerio Público”, expuso Espinoza.
Según el ente persecutor, el acusado perpetró el robo con un rifle. Sin embargo, en el segundo juicio el tribunal no se convenció de la dinámica del hecho y acogió la versión de Ortiz Vera, quien aseguró que nunca utilizó el arma y que lo único que hizo fue tomar los paquetes de galletas avaluados en 600 pesos y decirle a la dueña del local “que Dios se las pague”.