Tras concluir su Reunión de Política Monetaria de julio, el Banco Central informó que, tras la decisión unánime de su Consejo, mantiene la Tasa de Política Monetaria (TPM) en el actual 4,5%.
La decisión está en línea con las expectativas del mercado y la recomendación del Grupo de Política Monetaria (GPM), este último basando su análisis en el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente -con el encarecimiento del petróleo- y la entrada en vigencia de un nuevo arancel sobre 60 países, que incluye un 12,5% para Chile.
El comunicado oficial del ente emisor recoge el regreso de la incertidumbre por la guerra entre Estados Unidos e Irán, donde el “escenario macroeconómico sigue sujeto a un grado de incertidumbre mayor que el habitual, destacando el resurgimiento de los riesgos asociados al conflicto en Medio Oriente”.
Por ello, el Consejo estimó que se necesitará evaluar constantemente escenarios alternativos donde la respuesta local y global de la economía configuren trayectorias de inflación “distintas de las esperadas y requiera cambios en la política monetaria”, por lo que la evolución futura de la tasa se evaluará “reunión a reunión”, según los acontecimientos.
Tras el ciclo de recortes iniciado en julio de 2023, la tasa de referencia ha estado “congelada” desde diciembre del año pasado, cuando pasó del 4,75% a 4,5%.
Banco Central mantiene la tasa de interés
Como primer punto, el Consejo destacó que el panorama internacional “continúa marcado por la volatilidad asociada al conflicto entre Estados Unidos e Irán”, donde el reinicio de los ataques llevó al petróleo al orden de US$100 el barril, aunque el alza se moderó recientemente.
El ente emisor dijo que se aprecia un escenario de resiliencia “heterogéneo” entre países, apoyado por las inversiones en IA. Con todo, las expectativas inflacionarias han ido al alza, lo que sumado al tono de la Reserva Federal, empujaron al alza las tasas de interés de corto y largo plazo, junto a la depreciación de monedas en la mayoría de economías, incluido el peso chileno.
Y sobre el cobre, “se ha observado una mayor percepción de riesgo respecto de las valoraciones relacionadas con la IA”.
Análisis interno
Sobre la economía interna, el Banco Central remarcó que la caída anual del 0,9% en el Imacec de mayo -0,7% en Imacec no minero- estuvo por debajo de lo previsto en el IPoM de junio.
La diferencia se explicó por factores de oferta sobre recursos naturales, más el bajo desempeño de sectores vinculados a la inversión. Esto último habría presentado una desaceleración mayor a la prevista en el segundo trimestre.
“En todo caso, el último catastro de la Corporación de Bienes de Capital sigue reportando un positivo panorama para los proyectos de inversión del período 2026-2029. En cuanto al consumo, los indicadores de alta frecuencia muestran un dinamismo menor al de inicios de año, coherente con lo proyectado. En el mercado laboral, la tasa de desempleo aumentó, en medio de una creación de empleo que se mantiene débil y costos laborales por hora que se aceleraron”, apuntó el Banco Central.
El IPC de junio -4,3% anual- estuvo, a su vez, por sobre lo estimado en el IPoM y las expectativas del mercado.
Sobre el shock del petróleo, su traspaso a la economía “continúa siendo coherente con los promedios históricos, pero las expectativas de inflación en el corto plazo aumentaron, “en línea con los precios del petróleo”.
“El escenario macroeconómico sigue sujeto a un grado de incertidumbre mayor que el habitual, destacando el resurgimiento de los riesgos asociados al conflicto en Medio Oriente. El Consejo estima que será necesaria la constante evaluación de escenarios alternativos en que la respuesta de la economía mundial y local pueda configurar trayectorias de la inflación distintas de las esperadas y requiera cambios en la política monetaria”, adelantó el Consejo del Banco Central.
De esta forma, advirtieron que la evolución futura de la tasa “irá evaluándose Reunión a Reunión en función del desarrollo de los acontecimientos. El Consejo reafirma que tomará las decisiones necesarias para cumplir con su objetivo de que la inflación proyectada se ubique en 3% en un horizonte de dos años”.