El Gobierno, mediante la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), reaccionó a la decisión de Estados Unidos (EEUU) de imponer aranceles sobre 60 países, incluido Chile, por lo que calificaron como el fracaso en las distintas acciones de esas economías para combatir la importación de productos hechos con mano de obra forzosa.
En específico, Chile se verá afecto a un arancel del 12,5%, superior al 10% que está vigente hasta este viernes.
Mediante una declaración pública, la Subrei dijo que nuestro país “cuenta con una sólida institucionalidad laboral, un marco regulatorio robusto y un firme compromiso con la prevención y erradicación del trabajo forzoso, respaldado por el cumplimiento de los convenios internacionales suscritos por el país en esta materia”.
“En ese contexto, el Gobierno de Chile considera que la aplicación de esta medida a nuestro país no se condice con estos estándares, ni con los antecedentes técnicos, políticos y jurídicos presentados durante todo el proceso de esta investigación”, agregaron.
Chile rechaza nuevo arancel “castigo” de EEUU
La subsecretaria Paula Estévez, por su parte, dijo que “la decisión se adopta en el marco de una investigación realizada conforme a la legislación interna de Estados Unidos y no como resultado de una negociación bilateral entre ambos países”.
“Asimismo, esta investigación tuvo un alcance global y consideró a 60 economías equivalentes al 99,4% de las importaciones estadounidenses (…) Lo anterior da cuenta de que esta medida responde a una política comercial de aplicación transversal y en ningún caso constituye una medida dirigida específicamente contra Chile”, explicó la autoridad.
Con ello, destacó que la resolución no sostiene que Chile exporte bienes hechos con trabajo forzoso, “ni tampoco identifica productos chilenos específicos bajo esta condición. La decisión responde a diferencias en la evaluación de los mecanismos regulatorios reconocidos como efectivos por la autoridad estadounidense”.
“El Gobierno de Chile continuará resguardando los intereses del país y de sus exportadores, manteniendo el diálogo y negociaciones con las autoridades, a través de los canales institucionales existentes y desplegando las gestiones políticas y técnicas necesarias para seguir avanzando en mejores condiciones de acceso, incluyendo la exclusión de productos esenciales de nuestra canasta exportadora en la aplicación de esta nueva medida arancelaria”, concluyó.
Salmón chileno quedó fuera de las exenciones del nuevo arancel
A inicios de mes, tanto autoridades como gremios productivos llegaron hasta la capital norteamericana para participar de las audiencias de la Oficina del Representante Comercial de EEUU (USTR) para presentar sus planteamientos o descargos ante las acusaciones y la -entonces- amenaza de arancel.
Uno de los gremios que participó fue SalmonChile, organización que conocida la confirmación de la sobretasa dijo lamentar “esta decisión unilateral, que responde a una resolución de carácter global que trasciende a Chile y que afecta a diversos sectores productivos de nuestro país”.
“Dado que Estados Unidos no produce salmón y no hay razón para aplicar el arancel, nuestra expectativa era que Chile no fuera incluido en esta medida y, particularmente, que el salmón de cultivo chileno fuera incorporado al Anexo A y, por lo tanto, quedara exento de un nuevo arancel, considerando las características de nuestro producto y su importancia para el mercado estadounidense”, sostuvieron.
Si bien la resolución final establece exenciones sobre ciertos productos de cobre, litio y maderas de eucalipto, junto con la palta, el salmón chileno quedó fuera de ese beneficio y, por ende, los importadores estadounidenses deberán pagar una sobretasa del 12,5% cada vez que importen este producto.
“Chile es un proveedor estratégico para Estados Unidos y nuestro producto representa más del 40% del salmón que consumen los estadounidenses, por lo que esta medida también puede terminar afectando una relación comercial que ha sido beneficiosa para ambos países”, agregaron desde la organización, donde también recalcaron que seguirán insistiendo en no ser sometidos a un alza.
Desde Frutas de Chile -que participó en las audiencias en Washington- también confirmaron estar en conocimiento de la resolución del USTR.
El presidente de la institución, Iván Marambio, recordó que la oferta local “no compite con la producción estadounidense, sino que la complementa gracias a la producción en contraestación, permitiendo mantener una oferta permanente de fruta fresca durante gran parte del año. Asimismo, destacamos que Chile cuenta con una sólida institucionalidad laboral, mecanismos de fiscalización y estándares internacionales que son plenamente cumplidos por el sector frutícola exportador”.
Con todo, sostuvieron que van a seguir trabajando con las autoridades para “contribuir a una solución que permita resguardar una relación comercial que ha sido beneficiosa para ambos países durante décadas, en el marco de un tratado de Libre Comercio que Sigue vigente”.