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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Los daños económicos del sistema frontal se estiman en cerca de US$400 millones, afectando principalmente el Imacec de julio con una baja de entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales. Economistas señalan que el impacto en el crecimiento anual será mínimo. Las posibles alzas en precios se centrarían en productos perecibles por problemas de distribución. La pronta recuperación de la infraestructura será clave para reducir pérdidas, y el aumento del agua en embalses podría ayudar a compensar el impacto económico en los próximos meses.

Los daños económicos del sistema frontal ya se estiman en cerca de US$400 millones.

Pese a esas pérdidas, economistas consultados por La Radio sostienen que el efecto sobre el crecimiento de este año sería inferior a una décima del PIB y que el principal impacto se concentraría en el Imacec de julio, con una baja estimada entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales, producto de las interrupciones en la actividad.

El impacto económico del sistema frontal

El economista y docente investigador del CIES de la Universidad del Desarrollo, Carlos Smith, explicó que estas pérdidas no modificarían notoriamente las proyecciones económicas.

“La paralización de producción, los cortes en la ruta, la suspensión de clases; eso tiene un impacto negativo en el Imacec entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales en julio. El impacto sobre el PIB de 2026 es muy poco a nivel anual”, dijo Smith.

Respecto del efecto en los precios, los especialistas sostienen que las eventuales alzas se concentrarían en algunos productos perecibles afectados por problemas de distribución, más que por una escasez generalizada.

Así lo explicó el director del Magíster en Desarrollo Económico de la Universidad Autónoma, Pablo Müller: “Si el sistema frontal provocara pérdidas importantes en algún tipo de cultivo, en este escenario el impacto sí se constataría principalmente en estos productos perecibles y podría empezar a observarse después en algunos días o hasta dos semanas, dependiendo de la duración de la emergencia”.

Sobre la recuperación, los economistas advierten que la rapidez con que se reponga la infraestructura y se restablezca la conectividad será clave para reducir las pérdidas.

El académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago, Víctor Silva, planteó que el aumento del agua acumulada en los embalses podría transformarse en un factor que ayude a compensar parte del impacto económico durante los próximos meses.

Se trata de “la mayor generación hidroeléctrica por el agua acumulada en embalses, que podría amortiguar la caída del Imacec de julio en los próximos meses”.

Con todo, los especialistas coinciden en que el mayor impacto económico se concentrará durante julio y que las proyecciones de crecimiento para este 2026 se mantendrán prácticamente sin cambios.