La caída del cobre durante la última semana de junio puso a las bolsas de Chile y Perú en un escenario de alta volatilidad, mientras el mercado internacional sigue atento a una inminente decisión de Estados Unidos sobre la posible aplicación de un arancel del 15% al cobre refinado a partir de 2027.
La debilidad del metal rojo y la incertidumbre respecto a las nuevas barreras comerciales generaron un ambiente de tensión en los mercados bursátiles andinos, que históricamente han mostrado una fuerte exposición a los vaivenes de este commodity. Según la economista Emanoelle Santos, la corrección del precio del cobre en la última semana de junio, que alcanzó su nivel más bajo en siete semanas, “tiene consecuencias para los inversores de Chile y Perú”.
El impacto
Durante la última semana de junio, el cobre perdió 3,85% y tocó los 13.066 dólares por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres, un retroceso que desató inquietud entre los inversores de Chile y Perú, los dos principales productores mundiales del mineral.
El fortalecimiento del dólar, que alcanzó máximos de 13 meses, encareció el cobre para los compradores internacionales y redujo la demanda.
La economista Emanoelle Santos explicó en XTB que “el panorama indica que el trading de metales base está actualmente dominado por la política monetaria estadounidense, con posiciones especulativas largas prácticamente inexistentes”.
Un giro restrictivo en la Reserva Federal de Estados Unidos elevó las expectativas de mayores tasas de interés, generando presión sobre los activos de riesgo y, en particular, sobre los metales industriales.
En este contexto, las bolsas de Perú y Chile muestran comportamientos disímiles frente a las oscilaciones del cobre. Según datos recogidos por XTB, la Bolsa de Perú presenta una correlación de 0,58, un beta de 0,85 y un hit ratio de 82 %, lo que significa que en 82 de cada 100 meses, cuando el cobre subió, la bolsa peruana también lo hizo en una magnitud promedio de 0,85 % por cada punto porcentual de variación del metal.
En cambio, el IPSA de Chile exhibe una correlación de 0,17, beta de 0,17 y hit ratio de 57,4 %, cifras que sugieren que los retornos del índice chileno están determinados principalmente por factores distintos al precio del cobre, como la diversificación sectorial, el comportamiento del peso chileno y la política monetaria local.
Pese a la influencia del metal, tanto la bolsa peruana como el IPSA han superado con creces el rendimiento del cobre en el último lustro.
Según el análisis de XTB, el IPSA avanzó 147,1% y la bolsa de Perú 211% en cinco años, frente a un 43,1% de alza en el metal, lo que demuestra la existencia de motores propios para ambos mercados.
Decisión clave
El escenario internacional suma un nuevo factor de incertidumbre. El presidente Donald Trump debe definir antes de fin de junio si implementa un arancel del 15% sobre las importaciones de cobre refinado a partir de enero de 2027, una medida recomendada por el Departamento de Comercio estadounidense.
Según estimaciones de Morgan Stanley, existe un 43% de probabilidad de que la iniciativa prospere, mientras que BNP Paribas anticipa un posible retraso en la decisión, lo que tendría un impacto más moderado en el corto plazo.
Un eventual anuncio de arancel impulsaría un mayor flujo de cobre hacia los almacenes estadounidenses, ensanchando la prima del mercado local sobre la Bolsa de Metales de Londres y beneficiando a compañías con operaciones en Estados Unidos, como Freeport-McMoRan. En caso contrario, la negativa a imponer la barrera podría desencadenar ventas del cobre acumulado durante meses de especulación.
La demanda china
La demanda procedente de China ha funcionado como amortiguador ante la debilidad global, aunque no alcanza para revertir la tendencia bajista en los precios. De acuerdo con información divulgada por XTB, compradores chinos incrementaron sus primas de físico en la última semana, reflejando un interés por mitigar riesgos comerciales más que una acumulación significativa de inventarios. Sin embargo, el consumo doméstico en China se mantiene débil, con una caída interanual de 0,6% en las ventas minoristas durante mayo.
En tanto, la transición energética y la electrificación continúan impulsando las expectativas sobre la demanda futura de cobre. Según reportó Rumbo Minero, las exportaciones chilenas del metal crecieron 17,6% en junio respecto al año anterior, alcanzando los 5.866 millones de dólares, lo que permitió al país obtener un superávit comercial de 3.318 millones de dólares.
El sector minero sigue siendo el principal generador de ingresos para la economía chilena, respaldado por la posición de liderazgo de Chile como mayor productor mundial de cobre.
Coordinación regional
La necesidad de fortalecer la colaboración regional entre Chile y Perú para mantener el liderazgo mundial en producción de cobre ha sido subrayada por diversos expertos del sector. Jorge Cantallopts, director ejecutivo del Centro de Estudios del Cobre y la Minería (CESCO), sostuvo que “lo que queremos hoy en día es que exista una suerte de diálogo más permanente, particularmente entre países como Chile y Perú, en el diseño de sus políticas públicas”.
Para el ejecutivo, la integración debe avanzar hacia procesos de autorización más eficientes, pero sin relajar los estándares ambientales.
Cantallopts propuso “empujar una suerte de mercado común, donde proveedores, capitales y trabajadores puedan moverse libremente, creando valor”, y advirtió que la industria minera puede ser un puente para acercar posiciones entre ambos gobiernos y fomentar la integración regional.
El XVII Congreso Mundial de Minería, realizado en Lima, también fue escenario para el debate sobre el futuro del cobre. Iván Arriagada, presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals, afirmó que “entre Perú y Chile tenemos 40% de producción de cobre global y tenemos el desafío de responder a la producción”.
El directivo remarcó la brecha de 4 a 5 millones de toneladas que se proyecta en el mercado internacional del metal rojo, y destacó el potencial de Perú para acelerar nuevas inversiones gracias a su tradición minera, marcos institucionales sólidos e infraestructura.
Según Marna Cloete, presidenta y CEO de Ivanhoe Mines, uno de los principales retos del sector es responder a la creciente demanda mundial sin sacrificar estándares ambientales y sociales.
“La urgencia tiene que responder a estas demandas, que se incremente la producción y hacerlo responsable”, manifestó durante el congreso, según recogió RPP. Cloete advirtió que las grandes mineras están reduciendo recursos para exploración y se centran en optimizar procesos, ante la presión por acelerar el desarrollo de nuevos yacimientos.
Perspectivas
La evolución del precio del cobre seguirá marcada por la dinámica de la economía china, las decisiones sobre política monetaria en Estados Unidos y la oferta global de concentrados.
Analistas consultados coinciden en que, pese a las fluctuaciones recientes, la perspectiva de una futura debilidad del dólar junto a una posible escasez de concentrados podría dar nuevo impulso a los precios del metal rojo.
El análisis técnico indica que sostener la media móvil simple de 200 sesiones en 13.227 dólares constituye la condición mínima para que la corrección actual siga siendo táctica y no estructural. En caso de romperse ese soporte, los niveles de 12.895 y 12.602 dólares surgen como siguientes referencias para los inversores, especialmente para quienes operan en la bolsa peruana, cuya exposición al ciclo del cobre es más marcada.
En este entorno, tanto Chile como Perú buscan fortalecer la competitividad de sus industrias mineras a través de inversiones, eficiencia operativa y expansión de sus proyectos, conscientes de que el liderazgo en el mercado mundial de cobre exige respuestas coordinadas y políticas públicas adaptadas a los nuevos desafíos globales.